"Naze"    
Por Jinsei no Maboroshi  

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Resumen: Cuando cada uno elige su propio destino...

 

Naze?

(porqué?)

Por Jinsei no maboroshi

 

ADVERTENCIA: creo que es algo así como lemon, yaoi o algo por el estilo, así que si no eres adept@ a tal material, te recomiendo no leerlo. Muchas gracias! 

 

“Muchas veces buscamos lo que está en nuestra frente, y puede pasar una vida, sin hallarlo. Solo nos percatamos de ello, cuando el tiempo destruyó toda posibilidad, y nos enfrentamos ante nuestro propio reflejo, en el fracturado espejo de la conciencia.”

 

“No nos une el amor, sino el Espanto” J.L.Borges

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Capítulo 1

 

-         todos perdieron? –dijo Kuwabara sorprendido

-         ee!

-         Tu también Kurama?

-         Si, claro, con poco poder no se puede hacer mucho. – añadió sonriendo tan característico de su personalidad

-         Y el idiota de Yuusuke también?

-         Ee! Yomi le demandó toda la energía. Pero a pesar de haber perdido todos los participantes, ha quedado la sensación de una ‘buena lucha’. No hay envidia ni frustración. Todos estuvimos muy satisfechos con el espectáculo. Fue una pena que no hayas participado!

-         Aaaaarrgghh!!!! Que dices?!! Yo conozco el límite de mi fuerza!

-         Ah! Kazuma! Que tal? – una voz muy fina apareció de la nada. Eran dos bellas chicas, compañeras de la facultad de Kuwabara.

-         Ah! Chicas, que hacen por aquí?

-         Ah, nosotras?, estamos para ir a casa de una tía, ora!, y ella acaso es tu novia? No nos habías dicho nada!!! Tramposo!- sonrieron las muchachas con la mayor picardía en sus rostros al ver a Kurama.

Kuwabara, que estaba tomando una gaseosa, escupió y miró fulminantemente a la chica atrevida

-         mira, idiota! Él es un hombre!

-         Ah? No lo puedo creer  - dijo la joven, mientras se acercaba a Kurama y lo observaba de arriba hacia abajo.- acaso es ‘medio-medio’?

-         Ahahh!!!! Baka darouuuu (eres imbécil)!!!!! Gritó Kuwabara, mientras Kurama simplemente observaba la situación. El tren de regreso había llegado.

-         Ah, Kuwabara!!! Yo no sabia que tenías esos gustos??? La próxima vez avísanos, si? – dijo la más alta, mientras ambas ingresaban al vagón, y se despedía con un beso en el aire, entre risitas y murmullos.

-         Aargh, bakabaka! No te enfades Kurama!

-         No, no, yo no  me enfado, no les presto atención. Al menos, veo que tienes fama en la universidad. Ya estás en segundo, verdad?

-         Ee! Cuando ingresé, predije un terremoto, y como al poco tiempo sucedió, todo el mundo me conoce. Esa es la causa de todo este alboroto.

-         Ja, ja – reía Kurama con una mano en sus labios para ocultar su sonrisa – veo que no hay nada de qué preocuparse.

El tren de ida llegó. Ambos se levantaron de sus asientos, e ingresaron al vagón.

-         seguramente te ha sido muy fácil ingresar a la universidad no? –comentó Kurama.

-         Ah? Que dices? Aquí el que piensa eres tu!, yo tuve que morir para ingresar! – Kuwabara dijo sonriendo, pero un súbito pensamiento en el silencio le tornó el rostro serio.

-         Mn? Que ocurre Kuwabara?

-         Ya se pasaron 2 años.

-         Ee.

-         Y el idiota ese no regresa! Que mierda se quedó haciendo allí?

-         Emn! Él dijo que tenia que hacer un par de cosas.

-         Mmmm.... es solo un cretino, imbécil. Quiere hacerse pasar por ‘duro’, pero no sabe que a quien más lastima es a Keiko. Contigo el tiempo no parece haber pasado, ya que siempre estuviste en el Ningenkai, alternándote con el Makai, pero con él..... además.... tiene que cumplir la promesa a Keiko...... ella no se merece esto.....

Kurama solo observó a Kuwabara. En el fondo tenía razón. Que estaría haciendo Yuusuke?.

El tren llegó a destino, y todos los pasajeros descendieron. Los dos jóvenes se dirigieron al café más cercano, para esperar la llegada de los demás convidados a la reunión de Genkai. El viaje al templo era muy largo, y era preferible viajar todos juntos, en lugar de hacerlo por separado, para amenizar la travesía.

-         eeey!!! Eyy!!!! Mozo!!! – gritó Kuwabara, y miró a Kurama – que pides?

-         Mm, sólo un café. Gracias.

-         Mozo!!! Me trae un café solo!? Eeeyy!!! Gracias!!!!

-         No grites! No es necesario! De todas formas, no tenemos otra cosa que hacer que esperar. – dijo el pelirrojo sonriendo.

-         Mm. Y que hay de ti, Kurama?

-         De mi? – sorprendido por la pregunta.

-         Si!, no has ingresado a una universidad, es una pena. Tu si que tienes capacidad!

-         Ee, pero no me interesa. Trabajaré con mi padrastro.

-         Eso sólo?

-         Mn? Pretendes que haga algo más como....que?

-         No sé!, solo vivirás para trabajar? No me engañas! – dijo Kuwabara con rostro pícaro – tienes algo debajo de la manga, verdad?

-         Que?- dijo Kurama sorprendido. Por primera vez no comprendía el doble sentido de una frase.

-         Vamos Kurama! No piensas viajar, estudiar idiomas, tal vez ir al Makai para entrenarte, fortalecer tu forma youko....

-         Ah! Eso!. Jaja

-         Una novia por ahí....

-         Ja ja

-         Mn? Que me dices?

-         Pues bien, déjame ver por donde contestar. Viajar por el mundo no es mala idea. Estudiar idiomas tampoco, pero ya no me será posible entrenarme con mi forma youko....

-         Que? – Kuwabara se sorprendió levemente

-         Yo.... abandoné esa forma.....

-         Para siempre? – cada vez más sorprendido.

-         Supongo.

-         Pero ...pero por qué? Eres muy poderoso con esa forma!

-         Si, pero no soy yo. Es un pasado. Un pasado lejano. Ese youko ya no existe, y lo que existe es una mezcla de ese zorro antiguo con el shuuichi minamino que todos ustedes conocen. Pero el poder real está en esta forma. me di cuenta en la penúltima lucha.

-         Mn? Sigo sin entender. Porqué?

-         Porque el youko solo es un ladrón sin ligamento a nada, que ronda por el Makai, buscando víctimas. Yo solo quise proteger todos los sentimientos que este mundo me dio. Elegí entre la frialdad y el desligamiento del youko, con la calidez y fraternidad que me ofreció el Ningenkai..... además... mi madre....

-         Ah! Entonces has abandonado al youko?

-         Mmn.... probablemente... no lo se.... supongo que no del todo, porque mis memorias están.

-         Vaya! –dijo Kuwabara reclinándose en el asiento, mientras miró el techo de la cafetería. El mozo se aproximó con el café en la bandeja y lo dejó en la mitad de la mesa. Kurama lo acercó a sí, y lo endulzó con los sobres de azúcar.

-         Mm.... y la última?- dijo Kuwabara recuperado de las palabras de Kurama.

-         Mn?

-         Otra vez! Eh? Evades mucho, no Kurama?- sus labios esbozaron una risa pícara

-         Ah! Cierto! Me olvidé, pues mira amigo, no se.

-         Como que no sabes?

-         Aún no he encontrado nada!

-         Ah!! No te creo Kurama! Todas las chicas están a tus pies!.

-         Mmn... aunque pensándolo mejor..... tal vez haya alguien –dijo muy seriamente, pero con una mirada juguetona mirando a un costado y tocando su mentón levemente con la mano.

-         A? Y quien?

-         Mmm.... Yukina....

-         NANDATO~OOOO(que~e)!!!!!!!!!!!! – Kuwabara saltó de su sitio y golpeó las manos en  la mesa.- que te pasa??? Kurama!!!!!!!

-         Jajajaj – Kurama reía suavemente. Sus bromas suelen caer pesadas a veces. – tranquilo Kuwabara!, estoy bromeando! No hay nadie, no hay nadie! Quédate tranquilo!

-         Kurama! No hagas eso nunca más, casi muero!

-         Ja ja ja

-         Mejor cambiemos de tema – el alto joven se arrojó al asiento y pasó sus brazos por encima del respaldo. – dime, si la barrera ha sido cerrada, como es posible que tu hayas pasado todo este tiempo de un mundo para otro, sin problemas?

-         Ee, es fácil, simplemente porque no hay barrera – dijo con su voz suave, mientras apoyaba la taza en el platillo.

-         Ah! Ahora estoy entendiendo...eso es.....QUE??-Kuwabara se incorporó nuevamente, gritando desaforadamente – QUIERES DECIR QUE EN CUALQUIER INSTANTE NOS PUEDEN ATACAR??? Y TU AHÍ TAN TRANQUILO??

-         Pero que griterío es este! Kazuma! Siempre llamando la atención, verdad?- la adulta Shizuru se acercó a la mesa observando indignada a su hermano.

-         No te preocupes Kuwabara, hubo un acuerdo verbal que estableció que ningún demonio molestará a los humanos.

-         Mmm, si tu lo dices.....

Kuwabara no estaba muy confiado. Shizuru saludó a Kurama a pesar de no comprender el tema de la conversación, acercándose  en ese instante, del lado de afuera, Keiko, con los cabellos crecido, ya hecha una mujer.

-         Ay, Keiko, dejaste crecer el cabello, te queda hermoso! – Shizuru dijo conmovida

-         Ah! Si, te queda muy bien – Kazuma enfatizó.

 

Los cuatro subieron al tren. Keiko y Shizuru se sentaron juntas, enfrentando a Kuwabara y Kurama. Shizuru estaba entretenida leyendo el periódico, y Kuwabara solo comía desesperado, a la vez que ofrecía al resto un poco de la comida.

El tren comenzó su viaje, y todos observaban el paisaje pasar rápidamente. Shizuru continuaba leyendo hasta que comentó:

-         ora! Hiei!?

-         Que? El enano en el periódico? – dijo Kuwabara con toda la boca llena.

-         Ah! Si, miren! Es Hiei – aseguró Keiko sorprendida. Kuwabara le arrebató a Shizuru el papel y lo leyó.

-         Extraterrestre???? El enano un extraterrestre???

-         Ja ja – Kurama sonreía suavemente ante el título del boletín.

-         Tu sabes algo Kurama?-cuestionó Kazuma

-         Ee. Voy a explicar. Los perdedores del torneo fueron obligados a formar parte de un escuadrón de seguridad, que se encargará de que ningún humano caiga accidentalmente por los portales. De esta forma al no existir las barreras se podrá seguir manteniendo la independencia de los mundos. Creo que Hiei está viviendo como él realmente quiere. En su tierra, y de la manera que desea.

-         Mm? Vaya! Por cierto, alguien sabe que es lo que quiere la maestra Genkai? –comentó Kuwabara una vez que comprendió.

-         Mm, no se, y tu Shizuru?? –preguntó Keiko. Shizuru levantó los hombros.

-         Será que la maestra nos quiere mostrar una dentadura nueva? – dijo Kuwabara con cara divertida

-         Nm? Ja, ja, que es eso, Kuwabara?- sonrió Kurama.

-          Ah! Cierto! Oye Kurama, no sabes si has podido averiguar algo sobre la hermana de Hiei?

-         Que? Pero.... para qué?

-         Me dijeron ustedes que lo iban a averiguar.

-         Bueno, yo no he tenido mucho tiempo sabes?. Pero supongo que te la puedes imaginar muy bien, no?

-         Jajajaja –rió fuerte Kuwabara- si, una enana de negro, con un mal humor igual al de su hermano, con gestos groseros, un mirar de hielo y cuando se enoja se pone verde con 15 ojos por todo el cuerpo. Jajajjaja- todos rieron mientras imaginaban la descripción y la comparaban con Yukina.

 

Finalmente llegaron al templo. Subieron las escaleras, en silencio. El sonido del verano rodeándolos: cigarras, canto de aves, eco de hojas moviéndose con la brisa cálida.

Ante el toori, incorporaron el sonido de shishiodoshi con su constante cargar y descargar de agua. Sonido de bambú.

Kurama se estremeció de leve: bambú.

-         que lugar tan placentero!- dijo Shizuru respirando profundamente.

-         Si, da mucha tranquilidad – afirmó Keiko.

-         Es un bello lugar para descansar... la naturaleza, y los árboles se encuentran en plenitud –acotó Kurama, respirando placenteramente.

De improviso, un shoji se desplazó y dejando ver a una niña de cabello turquesa y ojos rojos.

-         ah! Ya llegaron! Sean bienvenidos!

-         Ah, Yukina, cuanto tiempo!- Keiko y Shizuru la saludaron.- como van las cosas por aquí?.

-         Muy bien, gracias! le agradezco mucho a Kuwabara, él siempre nos provee de cosas, y siempre está viniendo, a pesar del viaje largo.

-         Ah, hermanito, que bien escondido tenías esto –decía Shizuru mientras tiraba de la oreja de Kuwabara.

-         Bueno, simplemente traía las noticias a Yukina y la maestra.- se excusó sonrojado

 

Todos ingresaron alegremente y se sentaron frente a Genkai. Se sentían muy tranquilos al ver la imagen de la maestra. Keiko expresó su sentimiento, el cual todos compartieron.

Al poco tiempo Koenma y Botan aparecieron y saludaron a los presentes.

-         bien, solo falta mi chiquillo- dijo Genkai seriamente

-         vaaaa, ese idiota lo único en que piensa es en luchar, es un imbécil...- Shizuru codeó a Kazuma, para que se detuviera. No lo había notado: Keiko estaba triste, ya sabia de la ausencia sin que fuera necesario acentuarla.

-         Buen, la causa por la que los hice venir aquí es debido a mi muerte.- dijo Genkai, para romper el silencio, pero solo consiguió unos ojos sorprendidos, ser posados en su pequeña figura, inmóviles.- no deben sorprenderse ni apenarse. La vida requiere cambios, y la muerte es uno de ellos. Solo quería decirles que este templo es de ustedes. Es un poco inconveniente para venir, pero justamente debido a su distancia de la ciudad es un óptimo lugar para esconderse de los demonios o peligros que pueda traer el futuro. Siempre estará a su disposición. Deben recordar que es un lugar sagrado y protegido, y los seres espirituales tienen dificultad para hallarla. Es un perfecto escondite.

 

La tarde iba pasando sosegadamente y la conversación había llegado a su final. Todos salieron del templo y Shizuru propuso ir a dar una vuelta por el excelente lugar. En aire del territorio permitía que cada una de sus almas se aniñara en la paz del espíritu.

Koenma se quedó con Genkai. Aún restaba algo por contar.

-         bien Koenma?

-         Ah! Genkai, usted si que es experta!- dijo Koenma cerrando los ojos y comprendiendo que la sabia mujer conocía el silencio que precede a una verdad de propio peso.

-         Y bien?

-         Genkai, aún estamos en tiempo de paz, pero se romperá...

-         Es normal. Después del equilibrio viene el desorden, y viceversa. Tu lo sabes mejor que yo.

-         Si. Pero.... algo que cambiará demasiado las cosas. Y que no permitirá que se vuelvan a ordenar nuevamente, de la manera que deberían.

-         Mn?- Genkai miró a Koenma pensativamente, con un poco de sorpresa- que quieres decir? Acaso.... este mundo peligrará?

-         Tal vez.

-         Alguien morirá?

-         Tal vez.

-         Já – dijo Genkai volteando para ver al grupo irse despacio, esbozando una sonrisa.

-         Que tiene gracia, maestra?

-         Tu no eres adivino.

-         Tienes razón. pero.... recuerda que el primero que escucha las cosas de Enma es su hijo.

-         De acuerdo, que es exactamente lo que quieres decirme, Koenma.

-         Por un año, supuestamente, todo será tranquilidad. Es el tiempo del orden y la recuperación. Pero luego.... algo acontecerá. Y debes tener toda tu sabiduría dispuesta, porque todos vamos a necesitarle.

-         Te incluyes? – volteó para ver el rostro de Koenma – mientras tanto, un año de paz, debemos descansar. – una sonrisa sabia se poso en sus labios.

 

 

- que linda puesta de sol!- dijo Yukina, corriendo tras Keiko, con el mar acariciándoles los tobillos. Kuwabara había pescado un par de agua vivas y estrellas de mar, para mostrárselas a Yukina. Shizuru fumaba observando el mar.

-         es lindo, verdad?- dijo Shizuru, refiriéndose al mar.

-         Ee, muy bello.

-         Kurama, puedo pedirte un favor?

-         Eh? Si claro. –expresó Kurama volteando para observar a Shizuru.

-         Voy a hacer un viaje largo al exterior. Asuntos de trabajo. El temor mío es mi hermano, tu sabes!. Es un idiota por completo, si intentara cocinar un poco de arroz probablemente incendie el apartamento.

-         Ja, ja, ja, pierde cuidado, cada vez que pueda iré a visitarle y ver como está.

-         Gracias!.... pero trata de pasar la mayor parte de tu tiempo con él.....

-         Porqué dices eso? –sorprendido.

-         Solo hazlo, por favor, Kurama.... y gracias!

-         No hay porqué!- Shizuru  observó el bello sonreír del pelirrojo, y fumó su cigarrillo, con tristeza y amargura.

 

-IDIOTA! NO VOY A ESPERARTE MÁS, OTROS 3AÑOS MÁS NO!- se escuchó en el mar. Keiko gritando a su suerte, maldiciendo a Yuusuke.

Todos se apenaron. Sabían que Yuusuke estaba jugando con ella.

-está bien, no es necesario que grites, no soy sordo.

Una voz en la playa le gritó. Keiko abrió sus ojos observando ese joven crecido frente a ella.

-Yuusuke?

Keiko corrió hasta él y se abalanzó cayendo ambos al suelo. Se observaron por un instante y se besaron. Yuusuke no podía creer lo que estaba haciendo, necesitaba que algo ocurriera y que interrumpiera esa situación embarazosa...

Y una gran ola los separó empapándolos.

Todos rieron y se acercaron a la pareja que empezó a jugar en el mar.

-         ah! Cretino, idiota! No era que ibas a ser el rey del Makai?- le gritó Kuwabara mientras retorcía el brazo de Yuusuke

-         ah, vas a ver que un día lo seré, vas a ver!

La playa fue el lugar del encuentro. Todos eligiendo sus destinos, como había dicho Genkai al inicio de ese torneo que parecía ser el que iría a separar al grupo: cada uno de los miembros del Urameshi team había escogido un destino totalmente diferente. Ahora lo iban a concretar.