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Naze?
(porqué?)
ADVERTENCIA: creo que es algo así como lemon, yaoi o algo por el estilo, así que si no eres adept@ a tal material, te recomiendo no leerlo. Muchas gracias!
“Muchas veces buscamos lo que está en nuestra frente, y puede pasar una vida, sin hallarlo. Solo nos percatamos de ello, cuando el tiempo destruyó toda posibilidad, y nos enfrentamos ante nuestro propio reflejo, en el fracturado espejo de la conciencia.”
“No nos une el amor, sino el Espanto” J.L.Borges
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Durante un mes, la situación no había cambiado. Kurama iba a trabajar temprano y volvía tarde, probablemente debido a su vagar por las calles nevadas. Era un zorro perdido en el desierto de su propio ser atormentado. Todas las noches no hacía más que torturarse, reflexionar en su interior, lastimándose cada vez más, sometido a la incertidumbre de su propia naturaleza.
Yuusuke sabía del estado de Kurama, pero no podía hacer nada. Había visitado a Genkai en busca de consejo, pero la anciana, no tenía palabras.
Lo que atacaba a Kurama no era un sentimiento ordinario. Yukina lo habría visitado un par de veces, buscando la forma de hallar una cura, pero era imposible. Kurama solo sonreía, y callaba.
La luz en sus ojos estaba completamente opaca. Solo sabían que pasaba un poco más de tiempo que el usual con su compañera de trabajo.
- tal vez le ayude.- suspiraba Yuusuke.
- No lo creo – afirmaba Genkai.
Todos sabían que estaba muriendo el Kurama que conocían.
- pero por qué!? Mierda!- protestó Yuusuke.
- Kurama es un ser libre. Si se ata, morirá lentamente. – afirmaba Genkai.
- No!.... no podemos hacer nada maestra?- preguntó tristemente.
- Creo que no.-bufó la anciana
Kurama solía pasar algunas noches con Sato. Amanecía adolorido, mareado, cansado. Ella lo rodeaba en sus brazos y le besaba profundamente. Kurama simplemente se entregaba a la joven, rendido a la imagen del youko encadenado, sin fuerzas de negar nada, sin sentir nada.
Hiei pasó los días en el Ningenkai, reflexionando ante los acontecimientos desordenados que giraban en su entorno. Todo estaba calmo, la vida de Mokuro y el Makai estaba estabilizada debido a las reglas impuestas por el nuevo rey, su hermana Yukina estaba muy feliz con su nueva vida. Hiei podía apreciar eso en sus ojos. Ella nunca más le confundió con el hermano, pero tampoco dejó de tratarle amablemente. Era un pacto que en ese día ambos hicieron. Ella lo sabía, y Hiei también, pero no necesitaban decirlo. Ya no habría mentiras, solo el sentimientos íntimo de ambos.
Al pensar en ello, el demonio de fuego recostado en una rama de árbol, no pudo esconder una sonrisa satisfecha. Estaba en paz. Continuó repasando los hechos, hasta que de súbito se le presentó esa imagen de un youko encadenado.
Esa figura era sumamente extraña.
Hiei frunció el ceño. No era posible que Kurama viera esa escena, ya que él mismo era esa imagen. En ultima instancia, debía sentirlo, pero no verse. Recordó el incidente en el cuarto.
* es mejor que no te acerques a mi..... no se que me sucede.... yo no quería.... pero no podía detenerlo.... el youko....Hiei, no te dejes engañar por él..... solo deja dolor*
- dejarme engañar? Já, zorro idiota.
Dijo en voz alta, mientras cerraba los ojos, y colocaba sus manos detrás de su cabeza, buscando una posición más cómoda. Recordó que Kurama había tenido conflictos con el youko la última vez que se había transformado, en la lucha contra Shigure. Allí, sin desearlo, el youko tomó su forma, pero no el control. Claro, era indiscutible, el control nunca se lo arrebataría, porque siempre lo había tenido. Hiei se sintió confuso.
Kurama siempre se ha mentido, diciendo que era dos personas en si. Pero no lo era. Ese youko tomó ese cuerpo, que nunca tuvo alma... o la tuvo?.
Hiei saltó del árbol y se dirigió al Reikai.
- señor Koenma! Visitas!
- Quien es George?
- Soy yo. – dijo inexpresivamente Hiei, irrumpiendo en el salón.
- Que necesitas? –comentó Koenma mirando papeles muy concentrado.
- Hn? Que olor es ese?- arrugó la nariz mirando a los alrededores.
- Problemas Hiei! Dime que necesitas rápido, tenemos serios problemas en el Reikai.
- Hn!. Dime, existe el alma de shuuichi minamino?
- Ocurrió algo con el alma de Kurama? Otro más?
- No. Supongo que no. Como que otro más?-frunció el ceño
- Problemas, serios problemas, que no hace falta que sepas, son de este reino, y deben quedarse aquí...... pero que quieres que te diga exactamente?
- Si el alma que tiene Kurama, es la del youko puramente o está conviviendo con otra en el cuerpo humano.
- Mmmm.... no lo se.... a ver, George!! Tráeme el expediente de Kurama.
- Si señor. – el demonio azul corrió en busca de dicho encargue.
- Porqué preguntas eso, Hiei? Está ocurriendo cosas extrañas en el mundo de los hombres?
- Vaaa, en el Ningenkai? Ojalá, pero no. Es muy aburrido!. Solo con Kurama. Está algo confundido.
- Los humanos se confunden permanentemente.
- Hn. – Hiei miró a un costado, inspeccionando el nauseabundo olor que emergía de todo el lugar- y ese olor? Es un infierno. Que mierda está pasando? Se murió enma?- refunfuñó irónicamente.
- Hiei! No digas eso!.... estamos teniendo problemas con las almas. No quieren salir de los cuerpos, o nos evaden.... estamos buscando la causa.- Hiei miró sorprendido a Koenma.
- Señor! Aquí está. –ingresó el demonio azul apurado.
- Bien, damelo! – comentó Koenma mientras se sentaba en su sillón, y Hiei se acercaba a la mesa- bien.... ajá..... aquí no hay rastro del humano Shuuichi.
- Y eso que quiere decir?
- Bueno, en realidad, ahora que lo pienso mejor, para el Reikai aún Kurama es un youko en su cuerpo de youko, pues evadió su muerte. Astuto al máximo. –sonrió Koenma- para este reino, Shuuichi no existe.
- Aaaaaaaaayyyyyyyyyyy!!!!! Señor Koenma!!!!!!!!!!!! –gritó desesperada Botan. los dos jóvenes voltearon en dirección al grito de la joven que se acercaba corriendo.
- Que sucede? Que es ese escándalo Botan!
- Señor Koenma!!! El infierno se ha abierto y el Makai está lleno de demonios muertos!!!!!
- Que?!
- Cuando iba a buscar al último fallecido que usted me había encargado, esperé antes de que muriera, como me había indicado, para saber si el alma huían antes de nuestra llegada, pero cuando el demonio murió, apareció ante mi, tres monstruos, los san-kumi..... recuerda?
- Pero como es posible?
- Quienes son esos? – preguntó Hiei desinteresadamente.
- Eran un grupo de monstruos que Sensui destruyó en su época, cuando favorecían el tráfico de demonios por ambos mundos. Fueron muertos hace más de 15 años...
- Claro! Por eso regresé inmediatamente.... casi caigo de mi remo.... nunca antes me había pasado.... esto da miedo...señor Koenma!!!!!
- Vaya!. Tendré que visitar a Genkai. Espérame Hiei, iré contigo.
- Necesitas guardaespaldas ? já. Conciencia sucia, eh?- torció la sonrisa.
- Cállate, esos demonios que están sueltos por ahí me han deseado la muerte más de una vez.