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Naze?
(porqué?)
ADVERTENCIA: creo que es algo así como lemon, yaoi o algo por el estilo, así que si no eres adept@ a tal material, te recomiendo no leerlo. Muchas gracias!
“Muchas veces buscamos lo que está en nuestra frente, y puede pasar una vida, sin hallarlo. Solo nos percatamos de ello, cuando el tiempo destruyó toda posibilidad, y nos enfrentamos ante nuestro propio reflejo, en el fracturado espejo de la conciencia.”
“No nos une el amor, sino el Espanto” J.L.Borges
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-que bien! Kurama! Has despertado – dijo alegre Yukina. Kuwabara que estaba a su lado desayunando en la chabudai observó a Kurama con recelo.
- amigo, te encuentras bien? – preguntó asustado.
- Me voy – Kurama se incorporó rápido y se dirigió a la salida. Yukina corrió tras de él, interponiéndose ante su camino
- No te dejaré ir como la otra vez, Kurama!. Tienes que quedarte aquí. Es por tu bien –sonrió la koorime.
Kurama, con la mirada negra, la observó con desidia, y tomándola fuertemente de un brazo la arrojó contra la pared, haciendo que la delicada y débil joven golpeara fuertemente contra la misma, deslizándose hasta sentarse en el suelo.
- oye Kurama! No trates a Yukina así....- Kuwabara se incorporó dispuesto a detener a Kurama, cuando éste se transformó de súbito en youko, sonriendo con malicia, y golpeando a Kazuma en el estómago, para luego dejar la casa.
Yuusuke atacaba a los demonios que aparecían sin cesar en las proximidades del portal. Hokushin y sus compañeros protegían la retaguardia de su líder.
- vaya!, esto es insoportable! No hay descanso???- gritó en forma de pregunta a sus súbditos sin bajar la defensa y el ataque.
- Así es Yuusuke!. Todo el día, durante todos los días, es luchar y luchar. Cuanto más próximos al portal mayor es la cantidad.
- Así no podemos hacer nada, regresemos. –dijo Yuusuke, desapareciendo los cinco.
Kuwabara estuvo todo el día visitando templos. Preguntaba a los sacerdotes y sacerdotisas si no percibían seres con ki modificado. Muy pocos aseguraban que lo único que sufrían eran pesadillas donde tres reinos colapsarían en el infierno. Eran las personas con mayor sensibilidad espiritual, y preveían los sucesos, pero no había conseguido la información que necesitaba.
- mierdaa~a!!! Ki modificado, ki modificado, ki modificado..... donde mierda encontraré eso!!!!- gruñía por la calle, apenado de no ser más útil.
Ya era tarde, y el sol comenzaba a ocultarse. Se había pasado todo el día caminando por la ciudad, buscando sin hallar nada, hasta que de regreso a su hogar, percibió el ki de su amigo Kurama herido.
Corrió en dirección de la conmoción, atravesando un pequeño grupo de arbustos y árboles, para descubrir a dos youkos.
Kuwabara no pudo esconder su sorpresa y gritó:
- que rayos estás haciendo Kurama!?????
Uno de los youkos se dio vuelta y lo miró con sonrisa irónica. No era Kurama, pero también era plateado. Ahora que Kuwabara se había acercado lo suficiente, pudo apreciar el cuerpo femenino de ese youko plateado, que lo miraba fijo y maliciosamente con una gélida contemplación plateada.
- ojos plateados? Acaso eres tu....?
no pudo finalizar la frase cuando Kurama giró para enfrentársele, mostrándole sus negros ojos, y disponiendo todos los vegetales para atacar a su amigo.
Kuwabara se estatizó, no comprendiendo el accionar del zorro.
- jà!, Kurama, déjamelo a mi – dijo la youko muy sensualmente.
Formó una gran bola de poder que lanzó contra Kuwabara, quien por más que intentó esquivarla solo logró que se incorporara en su cuerpo. Confuso, sin recibir golpe o dolor, observó su pecho, alternando su mirada con la de la perversa youko.
- ya verás que es! –acotó, desapareciendo de un salto con Kurama.
Kuwabara se incorporó manteniendo sus pensamientos enredados cuando sintió un fuerte golpe recorrer su cuerpo, rasgando su piel: finas y dolorosas heridas emergían en sus brazos y piernas. Cada vez aumentaba la profundidad de tales desgarros, haciéndole gritar de dolor. Rápidamente se dirigió a su casa, comprendiendo que el ataque se intensificaría, y que no tardarían en dañar los órganos internos.
Corrió por las calles, dejando un gran rastro de sangre...
Hiei despertó observando el lecho de Mokuro. Ella ya no estaba allí. Se había quedado dormido. Bajó sus pies de la mesa y se incorporó, saliendo del cuarto.
Mokuro estaba en los jardines del castillo. Caminó por lo que antes eran verdes y floridas secciones de ese vivido vergel, que actualmente solo mostraba tierra revuelta, hojas pisadas y cuerpos de demonios por doquier.
- vaya!, despertó el dormilón! Acaso has lanzado un kokuryuha? O algo más te cansó de esa forma? – dijo Mokuro sentada sobre el tronco de un árbol caído, con una sonrisa pícara.
- Cállate!. Que sabes? –refunfuñó el oscuro demonio.
- Jajajajaja, más que tu de seguro! – Hiei la observó con desconfianza, pero no contestó. – y bien, que vas a hacer?
- No lo se. Como rayos voy a averiguar quien está atrás de esto?.
- Bien, el hechizo del lazo de la muerte nadie lo ha usando antes. Es una leyenda milenaria, y pertenecía a una secta muy antigua que desapareció sin dar pistas de su paso. Se suponía que ellos habían usado ese hechizo sin éxito o con alguna falla, que les causó la muerte en masa. Pero todo es una superstición.....
- Hn....está escrito en qué lenguaje?
- Hn? Como sabes que no es un idioma común?
- Lo se!, responde!
- A ver!, déjame ver...... yo de pequeña había escuchado una canción muy antigua del inicio de ese hechizo..... pero no recuerdo....
- Canción? Que mierda?
- Ja, ja, si Hiei, entre el mercado de esclavos se aprende mucho y se escucha demasiado.... los datos muchas veces eran pasados de esclavos a esclavos en código y las canciones era uno de ellos....
- Y de que le servía a un esclavo eso?
- Siempre se puede aprender algo que sea de suma utilidad para escapar del triste destino....... la esclavitud es desesperante...Hiei.... tu no sabes nada!...
- Hn...... y esas palabras?.....- acotó sabiendo que Mokuro tenía razón.
- Hataktles matchikst, koronskist posterk, kronos kronos katrok.
Hiei se sorprendió súbitamente. Esas palabras las había escuchado....pero no en forma de canción...... sino por una sensual voz femenina, en algún lado, en algún momento......dentro de la cabeza de Kurama.......
- Hiei! Que sucede! –se sorprendió la mujer.
- Yo escuché eso!- no dejó de mirar fijo el suelo, espantado por la sensación de dejavú.
- Donde?
- En el interior de Kurama – dejó escapar, conmocionado por la sensación de ese hechizo.... Mokuro sonrió, sin dejar de perder la seriedad de la situación....
- El fue esclavo?- Hiei la observó sin comprender la pregunta.
- Tu sabes de que lo haya sido?
- No.
- Yo tampoco.
- No hablan acaso ustedes dos? Eso es malo!
- No. – dijo Hiei, viendo la ironía de Mokuro. – no es hora para jueguitos, no soy tu entretenimiento.....- gruñó iracundo- dime que rayos significa eso....
- Yo no lo se. Es una canción, se supone que es el inicio del hechizo, como una preparación para tomar parte del conjuro. Es un idioma muy antiguo, ya nadie sabe de él.
- Mierda!. Que rayos significa todo! Los cabos están muy sueltos. – gruñó cerrando fuertemente su mano, golpeándola contra el tronco caído.
- Hiei, mira? No es Koenma? – dijo Mokuro señalando a un grupo de personas corriendo hacia ellos.
- Si. Que hace el idiota?.
Koenma corría con el escuadrón a su paso. Mostró un rostro de alivio ante el encuentro con Hiei.
-RAPIDO!!! RAPIDO!!! HIEI, MOKURO! CORRAN!!!-gritó
Ambos vieron que el grupo era perseguido por monstruos grandes y poderosos. Uno y otro tomaron posiciones de ataque mientras observaban venir la cuadrilla.
- IDIOTAS! NO ATAQUEN!!! SON CLASE A!!!!! CORRAN AL PROXIMO PORTAL!!!
- Clase A? -Pregunto Mokuro en voz solo audible para Hiei –rayos!
- Eso significa que el infierno explotó –acotó Hiei, tomándola del brazo y echando a correr cuando Koenma y los otros los alcanzaron
- Kazuma!!!!!!- gritó desesperada Yukina al ver el estado de su marido, sangre por todo su cuerpo.
- No te asustes, no es nada – dijo, y se desplomó sobre el suelo.
Yukina lo sujetó entre sus brazos, invocando toda la energía que le restaba, para detener esa otra energía maligna que rasgaba cada parte de Kazuma. Sintió que la misma, era igual a la que aquella primera vez había experimentado al posar sus manos en el pecho de Kurama, y al negar su cuerpo a aceptar su energía la había atacado lastimando su mejilla. Esta vez era más poderosa, y no podría hacer mucho.
Se levantó rápidamente y llamó a Genkai por teléfono.
- MAESTRA! MAESTRA! Por favor! Ayúdeme!! Kazuma está muy mal herido, venga rápido, no voy a poder detener el mal que lo está hiriendo!!!
- Lo siento Yukina, aquí el infierno se ha abierto, ya no hay más salidas.... – dijo quedamente y colgó.
- Maestra? –Yukina quedó atónita. Comenzó a llorar, derramando perlas por todo el salón, abrazando fuertemente a Kazuma, entregándole toda la energía que podía....- KAZUMA, NO TE MUERAS!! POR FAVOR!!!! NO AHORA!!! – susurraba en el sollozo....
El templo de Genkai estaba siendo atacado por demonios cada vez más fuertes. Jin y los otros enfrentaban cada demonio que salía del portal. Lo mismo en los respectivos templos de la ciudad, donde Mitarai, Kaito, Anakisawa y ASato junto con otros humanos poderosos luchaban con seres aún inferiores.
- mierda! Porqué son tan fuertes? –preguntó Shishi Wakamaru.
- Porque el infierno se ha abierto, y este lugar es el más cercano al portal madre – dijo Genkai, atacando a otros monstruos.
De repente, el portal por el que salían los monstruos se cerró y emergió otro, cercano a éste dejando caer a Koenma y compañia.
El escuadrón rápidamente desarrolló una energía para mantener cerrado el portal de los demonios por un tiempo.
Jin: bien! Al fin!! Que ha pasado! Esto no mejora!!!
Koenma: ni lo va a hacer. Lo peor ha llegado
Yuusuke: pero como? Si ayer habías dicho que tardaría semanas!
Koenma: algo alimentó súbitamente el portal, y abrió las puertas más profundas del infierno....
Touya: eso quiere decir que estamos muertos? Todos?
Koema:no.....
Suzuki: Yuusuke averiguaste algo?
Yuusuke: naaa~a.....y tu Hiei.
Hiei se mantuvo pensativo. Era una situación tensa.
“prométemelo!”....
sonó en su mente....Hiei bajó la mirada y quedó en silencio. Mokuro no comprendió la actitud de su amigo, pero prefirió hablar.
Mokuro: todo esto está siendo causado por el hechizo del lazo con la muerte. Debes saber algo no, Koenma?
Koenma: já! Si, el hechizo para ser un dios!
Mokuro: alguien lo está usando.
Koenma: pero para qué? Si no sabemos que es lo que quiere no podremos atacar...
Comandante del escuadrón: señor Koenma! Esto está cada vez más difícil! Debemos abandonar el lugar rápido!
Koenma: no podemos!, tenemos que solucionar esto..... para que lo usaría....? – se preguntó pensativo
Hiei: para recuperar a un muerto.-acotó secamente.
Koenma: pero si ese hechizo solo sirve para ........ – Koenma abrió los ojos descubriendo el significado de los hechos – mierda! Como no me di cuenta antes!! Ese hechizo obliga al alma y al cuerpo a permanecer juntos...luego de un tiempo, el alma se esfuma.... lo que estuvo pasando hace tanto tiempo.... pero...el portal?
Hiei: el portal es producto del mismo hechizo pero a gran escala, con más energía. De esa forma, devuelve la vida a los muertos en cuerpo y alma.
Koenma: claro! Eso es! Alguien usa ese hechizo para recuperar a un muerto, pero es tan difícil hacer eso..... es mejor morir....a menos......
Comandante de escuadrón: señor! No resistimos más!!!
Mokuro: Koenma! Nosotros iremos a luchar allí.... mis súbditos deben resistir....alivianaremos la presión de ese lado, para que puedan investigar en un par de horas....
Koenma: buena idea....escuadrón!-señaló
El batallón abrió rápidamente el portal, haciendo que Mokuro y los amigos de Yuusuke ingresaran luchando con toda su energía, para luego cerrarlo.
Yuusuke: ellos no podrán! Que mierda haremos!!! Vamos di! A menos quien? Quien supones puede estar detrás de esto?
Koenma: ANI TOGURO....... –y súbitamente Koenma fue atravesado en el estómago por una estaca.
Yuusuke observó tras del príncipe y observó a Genkai sonriendo.
Yuusuke: vieja loca! Que mierda!......tu no eres Genkai!!!!!!!
El joven atacó a la anciana, quien liberó al príncipe que se desplomó sobre el suelo. La mujer del escuadrón se acercó a curarlo rápidamente. Hiei desenvainó la espada sin vacilar.
Genkai mato al resto del escuadrón, dando paso libre en el portal, sin dejar de reír, e ingresó en el mismo.
Yuusuke y Hiei la siguieron. Tras de ellos, Koenma notó la presencia de dos seres plateados ingresar por el mismo. La joven que aún lo curaba, lo ayudó a levantarse, y observó a sus compañeros....
- Koenma...ellos? – lo miró angustiada, sabiendo que habían perdido sus almas...
- Es un caos.... lo sé.... si quieres puedes quedarte aquí.... –le contestó Koenma notando el miedo de la joven.
- No!. Lucharé – dijo determinante. –
- Tienes miedo...
- El señor no tiene? Pero seguiré....
- Tu eres la única que tendrá que hacer el sacrificio.....
- Lo haré.....
Y ambos ingresaron al portal.
Del otro lado los demonios atacaban sin compasión, y Mokuro con los otros luchaban cercanos a la zona del portal principal...
Genkai se ubicó frente a la puerta infernal, sin que ningún monstruo la atacase. En ese momento, las dos figuras plateadas se mostraron al lado de la anciana.
Yuusuke: Kurama!
Hiei: que hace aquí?...- dijo enojado, sorprendiéndose de que su zorro, lo observaba con la mirada completamente oscurecida.
Genkai: cuanto que has tardado! Al fin es nuestro?
Sato: claro! Jajajajaj, lo que sucede es que ha tenido alguna conexión purificadora, y tuve que dar mucho de mi para poseerlo por completo. – dijo lanzando una mirada plateada a Hiei.
Yuusuke: que le hiciste a Kurama y a Genkai? –grito desesperado. Koenma a sus espaldas, observaba todo, siendo sostenido por la joven que lentamente tomaban coraje para cuando la oportunidad se presentara.
Genkai: jajajajaj, esa vieja? Pues mira......
La anciana lentamente comenzó a modificar su cuerpo y tomar estatura, revelando una figura masculina y muy conocida...
Ani Toguro: eso es lo que paso!
Koenma: no!! Mató a la maestra y se alimentó con su cuerpo! Y nadie se enteró!! – gritó Koenma culpado.
Hiei comprendió de súbito. Aquélla vez en el cuarto de Kurama, ambos habían sentido un ki conocido desaparecer sin darle mucha importancia. En aquél momento no se habían percatado, pero ahora estaba seguro de que había sido Genkai. La situación actual que atacaba a los muertos, no permitió a Koenma identificar los muertos de los vivos. Nunca sus almas aparecían en el Reikai. Hiei tuvo miedo que eso mismo hubiera ocurrido con Kurama.
* no, no puede ser. Kurama era Kurama, de eso estoy seguro * pensó.
Yuusuke: hijo de puta!!! Mataste a mi maestra!!!! Genkai!!!!! Y a Kurama! Que le has hecho???
Sato: no te alteres niño! – dijo sensualmente, mientras la joven youko se abrazó del cuello del zorro sin dejar de observar a Yuusuke y Hiei. – solo que ha cambiado de compañía!
Hiei: tu eres.... esa mujer, verdad ?...... la de ojos plateados! Perra!
Sato: me has dado complicaciones, demonio de fuego!. Kurama te ha nombrado muchas veces en los momentos de......... ceremonia......- sonrió suspicaz. Hiei le mostró sus caninos, frunciendo su ceño, agazapado, listo para el ataque.
Mokuro: aaahhh!!!!!
Mokuro era atacada por muchos monstruos y los otros estaban mal heridos.
Yuusuke no pudo saber que hacer, y se abalanzó contra Ani Toguro, iniciando una encarnizada lucha.
Hiei se arrojó contra la youko alzando su espada para destruirla, cuando Kurama se entrometió, mirándolo fijamente. Hiei detuvo su espada antes de tocar la piel del youko, mostrando la gran fuerza que el golpe tenía al mover levemente el cabello del zorro.
Hiei: Kurama! No te atravieses!..- le dijo, cuando sintió que el látigo de su amigo lo atrapó lanzándolo lejos, hiriéndolo...- aaaayy!!! Zorro estúpido!!!!
Rodó por el suelo, pero se incorporó rápidamente, enfrentando a Kurama, que se mostró sin vida, mirándolo fijamente a los ojos carmesí. Hiei dolido por la lucha que se iniciaba, solo vio el oscuro interior de su amante en los negros ojos que una vez fueron verdes y alegres.
Sato: ja, ja... no lo creo!, no piensas defenderte Hiei?. Sabes que el que tiene el poder del portal es él?
Koenma se sorprendió, y Yuusuke dejó de pelear con Toguro para saltar y acercársele a Hiei, dándole ayuda. Ani Toguro lentamente caminó hasta la joven youko, que sonreía perversamente.
Yuusuke: que dices?
Ani Toguro: eres una idiota Sato!. Porqué no cerraste la boca? – le regañó con desdén.
Sato: Toguro... ya no hay peligro!, el portal se abrió y en cualquier momento saldrá...... que lo sepan antes de morir es gracioso! Mira sus rostros, parecen que no entienden! ja ja
Yuusuke: que es eso de que Kurama....?
Sato: les explicaré!
Ani Toguro: no!, cállate o......
Sato le sonrió a Toguro, y ordenó mentalmente a Kurama a atacar a ese molesto hombre. Kurama empezó a luchar con Toguro sin que éste atacara a muerte, pues sabia que ese zorro era la clave del infierno hasta que la ultima puerta se abriera.
Sato: Kurama ha escapado de la muerte usando este hechizo... él sabia perfectamente como era. Solo necesité hallar un punto débil para poder empezar a controlarlo...fue muy gracioso ver como el zorro se acercaba cada vez más a mi, pensado que era un ser en miseria.... se dejó engañar tan ingenuamente.... saben una cosa? Kurama ha estado mucho tiempo solo..... sabes Hiei lo que me decía cuando llegábamos al clímax?
Hiei: cállate –gruñía sin soportar el odio. Yuusuke escuchaba sorprendido, mirando a Hiei, sin comprender del todo.
Sato: “te necesito, no me dejes Hiei”.....
Hiei la atacó rápidamente, desbordado por la furia. Ella se defendió, hasta tropezar y caer al suelo, sintiendo que la espada de Hiei rozaba su cuello, pero antes de que lo cortara dijo rápidamente:
Sato: no creo que quieras hacer eso.....si quieres proteger a tu hermana.....
Heii: que? –gritó enfurecido y cegado.
Sato: está muriendo...sabias?
Hiei: mientes!!!!!-presionó la hoja contra el cuello, generando una línea tenue de sangre en esa perversa mujer.
Sato: claro que no..... hoy a la tarde ese humano pelirrojo me vio con Kurama. Y lo ataqué..... supongo que tu hermana debe estar dándole toda su energía para que no muera..... claro que yo puedo liberarlo de ese dolor....
Hiei se mantuvo quieto, odiando a esa mujer.
Ani Toguro derrotó a Kurama arrojándolo contra el suelo luego de un golpe poderoso, dejándolo inconsciente, y volviendo a su forma humana de súbito.
Ani Toguro: no juegues conmigo Sato! No te perdonaré! – le advirtió.
Sato sonrió y desapareció del frente de Hiei, ubicándose al lado de Kurama. Hiei abrió su jagan y pudo ver que ella no solo lo abrazaba y le besaba profundamente, sino que conjuraba un hechizo, las palabras que había pronunciado Mokuro, mientras veía la imagen del youko correr y ser aprisionado por cadenas que no eran otra cosa que la manipulación que esa mujer hacía sobre Kurama.
Ese oculto temor de Kurama por no poder controlar al youko era en realidad ese manejo perverso de aquella mujer, que sumía el débil zorro en el miedo y la confusión, culpándose de todo lo ocurrido, sin nunca percatarse de que él no era dos almas... Hiei siempre lo había sabido. Kurama era dueño de si... lo que lo había estado afectando durante todo este tiempo fue ese hechizo, esa maquiavélica mujer que le infundió la imagen del youko encadenado para que no sospechara sino de si mismo, para minar su confianza y tomarlo completamente, ser dueña al final, del preciado youko plateado.
Lo estaba debilitando cada vez más, lo hería sin compasión, mientras el portal aumentaba su nivel, alimentado por el poder de Kurama. El zorro era la marioneta de esa siniestra joven youko, bajo las órdenes de Ani Toguro.
Yuusuke: usas la energía de Kurama para abrir el portal, cobarde! Porque no usas la propia? – le gritó a la youko
Sato: no se puede! Simplemente porque el único que sabe el manejo del hechizo es él....- le sonrió despiadadamente.
Hiei comprendió todo. Kurama era el único que sabía en sus memorias de youko el uso de un hechizo tan caótico. Esa mujer había esperado que Kurama le mostrara toda su debilidad, para poder tomar control de su mente, de su cuerpo, y de su propio pasado. Esa mujer lo único que hacía era controlar a Kurama, pero tampoco podía matarla, porque sabía en el fondo que tal vez Yukina estuviera en la situación que ella le había dicho.
Hiei: deja a mi hermana.... que quieres a cambio? – le dijo molesto.
Sato: mmmnnn.....negocios?.....Toguro, que deseas?
Ani Toguro: deja de jugar! Que pasa que no sale mi hermano!
Sato: no lo se... –giró su rostro - y tu Kurama? – le preguntó al nuevamente transformado youko
Kurama: no quiere salir.-le contestó a Toguro.
Ani Toguro: que? Como que no quiere? Estuve años preparando esto y ahora no quiere salir?
Kurama: no. No quiere.
Los demonios comenzaron a atacar todo el entorno, Mokuro en la lejanía caía rendida, junto con los otros.
Koenma sabia que era el momento.....
Corrió a enfrentar al youko y descargar una makufa con la máxima potencia. Hiei notó el movimiento del príncipe y empujó a Kurama, sacándolo del foco de ataque, sin pensar en las consecuencias.
Koenma agotado observó el desvío del ataque, atónito, congelado..... el mundo estaba perdido.
Koenma: que mierda hiciste Hiei!!!????- le grito
Hiei: piensas matarlo?- lo miró con odio.
Koenma: ya no hay salida – dijo arrodillándose en el suelo. La joven del escuadrón se quedó a su costado, observando con valentía el caos que les rodeaba.
Yuusuke: yo pelearé contra todos esos..... –gritó, mientras comenzó a destruir a todos los monstruos que se le acercaban, descargando grandes reigun y transformándose lentamente en ese ser que representaba la ascendencia de Raizen. Sus marcar por el cuerpo, su cabello largo.... y su poder incrementado.
Los ataques eran constantes.
Hiei ayudó a Yuusuke, mientras Sato y Kurama los observaban con desdén. Ani Toguro estaba enojado.
Ani Toguro: ve a buscarlo.
Sato: que?
Ani Toguro: ve a buscarlo donde quiera que esté....
Sato: yo no voy a ese lugar! No estoy muerta! – dijo molesta ante la petición de ese asqueroso ser. Se había cansado de acatar sus órdenes permanentemente.
Ani Toguro bajó su rostro enojado para luego, fijar su vista en la joven youko con la sonrisa de la muerte.
Sato abrió sus ojos con temor, sabiendo lo que eso representaba. Dio un paso hacia atrás, dispuesta a huir, cuando todo su cuerpo fue atravesado por los dedos de Ani Toguro, absorbiendo todo poder que ella tenía sobre el youko.
Ani Toguro: ya no me sirves, imbécil! Ya no acatas órdenes.- el youko había observado inmutable la muerte de la mujer- y tu, serás a mi a quien deberás responder....- el youko siguió observando el cadáver con gran desidia.- atácalos!!. Mátalos!!.-ordenó.
Kurama atacó a Yuusuke, cuando Hiei se interpuso en el camino. Ambos iniciaron una dura batalla.
Hiei no podía herirlo, era incapaz de enfrentarlo con otra técnica que no fuera la lucha cuerpo a cuerpo. Sabia que solo se movía gracias al control que tenían sobre su cuerpo, pero en realidad, estaba sumamente débil. No resistiría ninguna técnica del demonio de fuego. Intentó soportar por todos los medios los ataques del youko, buscando de alguna forma, despertar a Kurama de su trance maléfico.
Sin embargo, el zorro lo agredía con acecho, hiriéndolo más y más.
- Kurama!, por favor, despierta! – le decía en la batalla. – recuerda....
Pero el youko se mantenía intransigente. Sin reacción alguna ante las palabras.
Hiei fue apresado por muchas plantas: sus tobillos, manos, cuerpo. Observó con fiereza al zorro, a pesar de la desventaja de su situación. Kurama sonrió y sacó detrás de su cabello una rosa para luego transformarla en su látigo. Con éste comenzó a rasgar el cuerpo de su amigo, muy rápidamente. Hiei gritaba de dolor, incapaz de atacar a su amigo.
“ libérame.... te amo....”
resonó en la mente del demonio de fuego.
Comenzó a perderse en el dolor intenso de los azotes, sabiendo que el próximo sería el ultimátum. Cerró sus ojos y con un rostro triste suspiro:
- Kurama, no me dañes....
Las plantas se contrajeron inmediatamente, liberándolo. Hiei abrió sus ojos, y cayó de rodillas en el suelo. Observando al youko.
Kurama estaba confundido, sus pupilas estaban contraídas mostrando el dorado de sus iris. Miró sus manos, y luego fijó su vista sobre Hiei.
- yo....perdóname Hiei......- dijo con lágrimas en los ojos. Hiei le sonrió.
- Eres un idiota.....- tomó su katana y ayudándose con ella se incorporó....
- Aléjate.....- el youko se encarceló a si mismo entre plantas que lo sujetaban. – destruye esto de una vez, Hiei.!!- le ordenó suplicante.
- .....- Hiei lo miró con ojos sorpresos. Era esa imagen. El youko encadenado, en vegetales.
- Libérame, por dios! Hiei!, tienes que proteger este mundo, me lo habías prometido – lloró. Hiei quedó estático ante el ruego.
- Que te pasa? Estás loco? – le gritó queriendo no entender.
Yuusuke estaba debilitándose, el portal se incrementaba, y más demonios salían. Koenma seguía arrodillado, observando la situación desesperante de todos.
- Hiei....hazlo!!....libérame de este estado....- le suplicó – hazlo rápido, no se cuando perderé el control. Tu me juraste cuidar el Ningenkai.
- Lo siento..... – bajó el rostro
- Tienes que hacerlo....por favor Hiei!!!! Te lo ruego....- gritó llorando, lastimándose el cuerpo, al buscar desesperadamente mantenerse fijo entre las cadenas vegetales.
- Todo este tiempo me habías pedido que no te dejara, que no te abandonara.......... lo siento....... – dijo amargamente Hiei. Kurama lo observó callado, presionando más las plantas a su alrededor, sintiendo el dolor que experimentaba Hiei.
- Harás lo correcto, Hiei..... –suspiró, cuando su ki se elevó de súbito y se liberó de los vegetales, corriendo a atacar a Hiei.
Hiei lo esquivó, logrando ver que esos ojos habían perdido su brillo dorado. Y el aroma de muerte se hizo más intenso. Hiei odiaba ese aroma, que le recordaba a esa mujer. Odió no haber estado lo suficientemente cerca de Kurama, cuando él se lo había pedido. Pero en el fondo, comprendía que nunca lo hubiera logrado hacer, porque él mismo no sabía como acompañarlo. Nunca había estado tan cerca de otro ser....
Se aborreció por su impotencia, y quiso luchar contra ese youko oscuro que mataba a su cálido amigo pelirrojo. Lo atacó con la espada, sintiendo que cada esfuerzo en manipular su hoja abría una nueva herida en su torturado cuerpo, escupiendo sangre.
- deja a Kurama! Déjalo! – gritaba al cínico youko en desespero.
Yuusuke cayó al suelo, regresando a su antigua forma, agotado de tanta batalla. Los demonios comenzaron a salir en masa del portal.
Hiei vio a Yuusuke caer, se percató que Mokuro había desfallecido en las cercanías... todos estaban en peligro.... su hermana..... Kurama.... todo era confuso en su mente......
Los recuerdos de su niñez lo atacaron imprevistamente. Reconoció las manos de esa mujer arrojándolo por el peñasco, su caída al río, sus tutores malvados, la sangre de todos los demonios que mataba, sus corridas por el bosque huyendo de su propio grito desesperado en la soledad, su piedra cayendo por el risco, las tardes caminando por los pueblos, cuyos habitantes corrían a esconderse de su presencia.... las miradas esquivas..... sus deseos.... sus necesidades...... Kurama......
- BASTA!!!!! DEMONIOS DE MIERDA!!!- gritó, levantando con toda su fuerza la espada que sabía, Kurama evadiría fácilmente.
-HIEI! –gritó Koenma sorprendido. Yuusuke recostado en el suelo, giró el rostro para ver la misma situación confusa.
Todos los demonios comenzaron a ser absorbidos por el portal, el cual comenzaba aceleradamente a girar en sentido inverso. Regresando todo lo que había salido de allí. Ani Toguro observó mudo la situación. No era posible.