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Naze?
(porqué?)
ADVERTENCIA: creo que es algo así como lemon, yaoi o algo por el estilo, así que si no eres adept@ a tal material, te recomiendo no leerlo. Muchas gracias!
“Muchas veces buscamos lo que está en nuestra frente, y puede pasar una vida, sin hallarlo. Solo nos percatamos de ello, cuando el tiempo destruyó toda posibilidad, y nos enfrentamos ante nuestro propio reflejo, en el fracturado espejo de la conciencia.”
“No nos une el amor, sino el Espanto” J.L.Borges
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Todos se reunieron en la casa de Yuusuke, para festejar su regreso al Ningenkai. Yukina y Keiko comenzaron a cocinar rápidamente, entre tanto Shizuru daba órdenes a su hermano de cómo preparar el salón principal.
Kurama aún no regresaba de su casa, había prometido traer unos dulces para el postre.
- no idiota! Hermanito mío! Como quieres que alguien se siente ahí si la pared lo tendría asfixiándolo!?? Aparta esa mesa para el centro! Aaaahh!!! Cuando aprenderás a usar un poco tu cabeza??!- refunfuñaba Shizuru.
- Aaargg, tu eres una mandona!
- Cállate y corrige lo que te dije.
- Shizuru, la cena está lista, solo danos la orden para ponerla en el fuego –dijo Yukina, que salía de la cocina junto con Keiko algo confusa.
- Que ocurre Keiko?
- Aah, nada Shizuru, solo me preguntaba dónde está la madre de Yuusuke?
- Mi madre?-gritó Yuusuke mientras salía del baño aseado- esa mujer me dijo que dejaba el departamento porque iba a viajar con alguien que conoció....vaaaa... seguro que estará por ahí tomando.
- Yuusuke! No digas eso de tu madre –le corrigió Keiko. Yuusuke hizo un gesto de desenfado y observó el salón
- Vaaayaaa!! Esto está comodísimo! Que ordenado! Excelente trabajo Shizuru
- Ah! No es nada!-sonrió satisfecha
- Que??? Yo soy quien trabajó y le agradeces a mi hermana? Eso no vale Yuusuke!
- Tu no cambias, eh? Siempre llorando!
- Que dices, idiota – Kuwabara se incorporó dejando de arreglar los almohadones alrededor de la chabudai central, dispuesto a enfrentarse a Yuusuke cuando sonó la campanilla.
Yukina abrió la puerta e hizo ingresar a Genkai y Kurama, quien traía muchos bolsos y cestos con comida dulce. Keiko tomó los alimentos y junto con Yukina fueron a la cocina a arreglar las cosas y calentar la cena.
Todos se sentaron rodeando la mesa. Genkai en la punta extrema, y a su derecha Yuusuke, dejando un lugar para Keiko. Shizuru se sentaría al lado de ella. A la izquierda de Genkai, se acomodó Kuwabara, mientras que Kurama dejó un espacio en medio de ambos para dejar que la bella koorime se sentara al lado de su admirador.
El lugar comenzaba a ser invadido por un exquisito aroma de ramen, intensificado con el sonido de pasos acercándose con bandejas y platos.
Keiko y Yukina comenzaron a repartir los tazones con el alimento, para luego tomar sus asientos.
- itadakimasu.-dijeron al unísono.
- guau!!! Keiko! Esto es una delicia!- manifestó Yuusuke mientras se atragantaba con el ramen, en igual situación que Kuwabara. Uno parecía el espejo del otro.
- Chicos, coman despacio o les hará mal – aseveró Genkai.
- No se preocupe maestra Genkai, traje hierbas digestivas con el postre- expresó Kurama sonriendo levemente.
La comida transcurrió sin alteración, generándose conversaciones amenas y distendidas. Los platos fueron retirados por Yukina,Keiko y Kurama. Luego trajeron un pastel decorado en marrones y amarillos, que imitaba una perfecta plaza en verano, con los árboles verdes, y un lago dorado, todo en miniatura, junto con una bandeja de bolitas de mochi y té para acompañar la sobremesa.
-bellísimo Kurama! Como has hecho eso?-Keiko no podía cortar el pastel por miedo a arruinar el decorado exquisito
-ah, no es nada, en serio.-sonrió humilde
- ah, Kurama, es una belleza, una obra de arte, no digas que es ‘nada’ –comentó Shizuru adorando la escena. Kurama sonrió cortésmente.
- bueno, pero vamos, a ver si está tan bueno como se ve -sonreía Yuusuke
cada uno recibió su pedazo de pastel, acompañado de su té. Todos estaban maravillados por el gusto suave y dulce de la masa. Era un sabor delicado al extremo. Hasta Genkai felicitó al pelirrojo por su mano.
- vaya, Kurama, tu pareja será muy feliz al lado tuyo!, no darías problemas por nada! Que pena que eres tan jovencito para mi! –suspiró Shizuru degustando el pastel.
- Ja ja ja, gracias Shizuru, me alegra que a todos les guste.
- Debemos festejar que finalmente mi chiquilín alumno ha regresado para quedarse, no es así?
- Ah, claro!
- Pero no solo por eso estamos aquí, verdad?- y Genkai le guiñó el ojo a Yuusuke
- Ejme..... si, es verdad. Bien.... yo.........- decía Yuusuke mientras revolvía por algún lado de sus pantalones en busca de una cajita.- estem.... yo........- mirando a Keiko a los ojos-.... me preguntaba ........no es que ....pero.....-finalmente encontró la cajita y la abrió frente a Keiko - yo no se si tu.............. supongo........pero......
- Ay, Yuusuke – Keiko vio la cajita abierta, que mostraba dos anillos de oro. Era el deseo mas profundo luego de su espera tan ardua.- lo que sea que quieras decir, acepto!.- Keiko se abalanzó sobre Yuusuke y lo besó discretamente.
- Bravo~o Urameshi! Al fin cumpliste!!!-gritó entusiasmado Kuwabara.
- Eso significa que se van a casar?-dijo Yukina sonriendo con un grado de duda.
- Claro! No solo eso, el resto de sus vidas estarán unidos y tendrán hijos –explicó Shizuru a la koorime, que no comprendía tradiciones ningen- tu también algún día tendrás una declaración de ese tipo....
- En serio? –se sonrojó Yukina, mirando esquivamente a Kuwabara, quien se congeló ante esa situación.
- Vaya! Es más experta que el mismo Kuwabara- murmuró Kurama para Shizuru quien afirmó con la cabeza en una sonrisa cómplice y socarrona.
- Bueno, ahora soy yo quien va a dar novedades
- Tu también te casas hermana? Pero con quién? No tienes primero que conseguir novio?-comentó con malicia Kuwabara.
- Cállate, idiota. Yo no me caso, pero quería decirles que me voy de viaje al exterior. Un trabajo muy importante. Por 5 años no volveré, sin embargo estaré en contacto con ustedes, quiero que cada uno se cuide mucho, si?
- Aaayyy, hermanita! Como no me habías dicho antes!? –su hermano comentó con pena.
- Estuve muy preocupada pensando en quien te ordenará la casa, te cocinará y te cuidará mientras yo no esté –Kurama abrió los ojos, recordando esa charla en la playa y pensó para sí: ‘no querrá que yo haga todo eso? O si!’, pero para su alivio, Shizuru clavó los ojos en Yukina.- yo no he podido encontrar nadie que te ayude Kazuma, y no se que hacer. Ese trabajo es muy bueno y no deseo perder la oportunidad, pero no se con quién dejarte......
- Ah, hermanita, yo me puedo.....
- Tu no te puedes nada!!, si la ultima vez que quisiste cocinar soba quemaste las cortinas de la cocina.....- todos los presentes rieron ante el comentario, sumiendo a Kuwabara en una situación embarazosa que lo ruborizó por completo.
- Ah...no te preocupes Shizuru, si quieres, yo puedo cuidar de Kuwabara –dijo Yukina sonriendo y apiadándose del joven.
- Ah, me harías un gran favor, así si podría estar tranquila en el exterior.-sonrió la hermana
- Yukiiii~iiiiiiiiii~naaaa~aaaaaa-Kuwabara estaba llorando de la emoción. Tener a Yukina todos los días en su vida era lo mejor que le habría pasado. Qué experta que era su hermana!.
- Maestra Genkai, solo que no se como haré para.....- dijo la koorime a la anciana.
- No te preocupes Yukina, yo me manejo perfectamente sola en el templo. Tu no tenias a donde ir y por eso te acogí, pero si tienes un nuevo hogar, y más cómodo, por su cercanía a la ciudad, lo mejor es que lo aceptes!- sonrió al sabia mujer, sabiendo que esto aceleraría la relación entre esos dos.
- Y tu que dices, Kurama!-cuestionó Yuusuke.
- No, yo no me caso ni voy a ir a vivir con Kuwabara!.- todos sonrieron con la gracia. Hacía tiempo que no compartían el sentido de humor de Kurama, debido a esas ausencias largas causadas por el torneo.
- Vamos, que harás de tu vida?
- Si, lo estuve pensando en los últimos días del torneo. Regreso para quedarme, aquí está todo lo que quiero. Iré a trabajar con mi padrastro, tal vez estudie idiomas y viaje por algún lugar –comentó lúdicamente, con un guiño a Kuwabara.
- Mm, está bien. Yo también debería trabajar –comentó en voz alta Yuusuke- pero debería terminar los estudios. Mierda! Y yo que quería empezar a entrenar
- Entrenar?-gritó Keiko –estás loco? Apenas llegas y ya quieres entrenar?? Pero para qué?
- En tres años.. habrá un nuevo tor.....
- Queeeeeeeeeeeee?????? Y piensas dejarme dos años más sola?. De esa no te espero! Ni te atrevas!
Keiko comenzó a tomar una coloración roja de ira, mientras Yuusuke miraba a los otros en busca de ayuda, pero nadie quería hacer nada, esa vez, Keiko tenia completa razón.
- realmente son un matrimonio perfecto –dijo la sabia Genkai sorbiendo el poco té que le quedaba.
La medianoche se presentó. El grupo estaba cansado y feliz, las cosas comenzaban a adquirir un orden ameno.
Todos dejaron el departamento de Yuusuke menos Keiko, y se dirigieron para sus viviendas. Shizuru invito a Genkai y Yukina a su casa, para que no hicieran el largo viaje al templo a esas horas de la noche.
Kurama caminaba de regreso a su casa, pensando en todo lo que había ocurrido. Tenia razón Kuwabara, muchas cosas habían pasado en poco tiempo, y todo de tal forma, que era difícil de recordar.