"Black Rain"    
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Resumen: ¿Puede el cuerpo de Shuichi sobrevivir sin el alma de Kurama? Quizás Hiei es el único que puede ayudarle... (Yaoi, KuramaHiei)

Título: Black Rain

Parejas: Kurama/Hiei...

Warnings: Yaoi.

Disclaimer: Yu Yu Hakusho no me pertenece.

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Capítulo siete: ¿Algo de beber, Yoru?

-Señor Seishin...

Yoru alzó la cabeza, y apartó un mechón de su pelo para ver más claramente al profesor.

-¿Si? –pidió el chico.

-Ya que Minamino no ha venido hoy... ¿sería tan amable de llevarle los apuntes y los deberes a su casa? Esta es su dirección –le entregó un papelito.

-Sí, claro. ¡No hay ningún problema! –dijo el chico alegremente.

Y con eso recogió sus cosas rápidamente, saliendo por la puerta del instituto con más prisa de la usual, sus pasos dirigiéndose hacia la casa de Kurama.

~*~

Hiei empujó la puerta de aquel tétrico local, sumergiéndose en el extraño ambiente que se respiraba en aquel bar del Makai. Las velas en las paredes y la barra a penas brindaban algo de iluminación, haciendo así que los youkais que habían abandonado sus conversaciones para mirarle se redujeran a figuras entre el contorno de mesas y sillas de madera.

Había una pequeña ventana en la pared, por la que se filtraban delgadas líneas de luz que caían iluminando el polvo hasta chocar contra la única mesa visible en toda la estancia.

Era la única mesa libre que había en todo el local.

Tsk. Tenía que quedar la única mesa que está a la vista de todos... mierda...

El demonio de fuego caminó hasta allí, mirando con ojos penetrantes a algunos de los que seguían su trayectoria con la vista. Se sentó, suspirando con cansancio al notar lo reconfortante de descansar en una más o menos cómoda silla después de tanto rato corriendo. Cuando una mujer extraña se acercó hasta él, facciones tensas y una nota de temblor en la voz, bastó con un simple gesto negativo de su cabeza para que entendiera que no deseaba tomar nada.

A lo mejor su expresión malhumorada ahuyentaba... De hecho, de esa forma tenía tiempo para pensar.

Para pensar en... ¿Kurama? No, no iba a pasar horas reflexionando sobre él. Porque no le importaba la desesperación que le invadía el ver que la vitalidad del pelirrojo se apagaba, el ver que sus sonrisas, aunque persistentes, habían cambiado tanto... estaban inundadas de falsedad. Pero no le importaba. Al igual que tampoco le importaba aquel nudo, aquella sensación de obstrucción en su estómago. Uf, era algo inaguantable, como se retorcía e instalaba en su corazón una constante sensación de vacío, de la carencia de algo importante. Menos cuando Kurama estaba cerca claro.

Hasta él mismo era capaz de notar que se sentía... extraño.

El ruido de la puerta, destapando al youkai que esperaba, causó que sus ojos se elevaran con malhumor.

Era increíble...

Había pasado tantos días buscando a Tsukai, y cuando al fin encontraba a alguien que podía darle información sobre él resultaba ser un youkai impuntual con ganas de hacer el imbécil A ver si al menos sabía algo que valiera la pena. Sino, era muy probable que no saliera de ahí con vida por hacerle perder el tiempo citándole en un lugar como aquel.

Cuando llegó hasta la mesa circular, retiró un poco la silla del suelo para sentarse delante de Hiei.

-Buenas tardes... ¿quieres tomar algo? –preguntó risueño.

-No me vengas con tonterías, quiero que me cuentes todo lo que sabes sobre Tsukai. –espetó Hiei, relajado.

-Oh, ¿no quieres que antes nos conozcamos un poco mejor? –preguntó con burla.

-No hagas el idiota. Cuéntame lo que sepas.

-Vale, vale... veo que no eres muy sociable.

El koorime elevó la esquina de sus labios, dedicándole así una sarcástica sonrisa.

-Exacto. Así que... no tengo todo el día.

El youkai suspiró.

-Le conocí hace mucho tiempo. Fue un día mientras...

-No me interesan los detalles.

-Oye... déjame que hable o si no me negaré a contarte lo que sé.

-Pues si haces eso seré yo quien me niegue a darte la piedra con los poderes que buscas.

-Mmm... creo que prefiero saltarme los detalles. –dijo con una sonrisa.

-Bien. Exactamente quiero que me expliques lo que pasó entre él y Youko Kurama. Lo otro no me interesa. –soltó con demasiado malhumor.

-¿Qué sabes de ellos dos?

-Sé que eran amantes y lo dejaron.

El youkai abrió los ojos como platos y alzó las cejas, sorprendido.

-¿Quién te ha dicho eso? –pidió, extrañado.

-Una fuente mucho más fiable que tú. –le contestó, enfadándose.

-Sí que debe ser fiable esa fuente que dices, porqué somos muy pocos los que sabemos que Tsukai y Kurama eran amantes. Muy pocos... –reflexionó durante un momento- No, si en parte es cierto eso que dices...

-¿Qué diablos insinúas?

-Pues que no lo dejaron. Fue uno de ellos quien lo hizo... y no fue bonito ni para los que lo vivimos desde fuera. –dijo con un tono que rozaba el miedo.

-¿Me vas a explicar lo que pasó o no? –dijo Hiei, alzando una ceja y cansado de aquel tono misterioso que mantenía el youkai. Si tenía algo importante que decir que lo hiciera ya.

-Pues verás...

~*~

Kurama colocó una mano en su frente, apartando algo de pelo. Hizo una mueca cuando la camisa que traía puesta rozó la aún fresca herida en su pecho.

Aún se acordaba del odio en los ojos de Tsukai. Un odio que tenía todo el derecho a sentir. El pelirrojo tumbó su cabeza hacia la ventana abierta, mirando a través de las verdes hojas del árbol iluminadas por el sol de la tarde. Los deberes no podían evitar que recuerdos de algo que había intentado borrar volvieran hacia él por culpa del reciente encuentro con Tsukai.

Lo siento...

Una súplica que nunca llegaría hasta el que debía. Tsukai nunca oiría lo que el nuevo Kurama quería decirle respecto a su comportamiento. Su asqueroso comportamiento en el pasado. Sólo eso podía sentir de si mismo al recordarlo. Asco.

Desvió raudo la mirada al oír un conocido ruido en el piso de abajo.

~*~

Yoru pulsó el timbre que había al lado de la puerta, escuchando como su simple movimiento provocaba que notas en una octava demasiado alta resonaran por las paredes del interior de toda la casa. Oyó el ruido de pasos en el interior, una figura reflejándose a través del cristal de la puerta, y Kurama la retiró, descubriéndose ante él.

Yoru parpadeó.

El pelirrojo llevaba unos jeans y una camisa con algunos botones desabrochados, y le sonrió con algo de confusión al verle. Realmente estaba muy... atractivo...

-Hola Yoru. ¿Qué haces aquí?

-¡El profesor me ha pedido que te llevara los apuntes y los deberes de hoy! –le contó con una sonrisa.

-Oh... pues muchas gracias. Pasa, pasa.

Yoru se adentró feliz en la casa. Kurama le condujo hasta el salón, y le indicó con una sonrisa que se sentara en el sofá. La casa estaba limpia y ordenada, y decorada de una forma muy bonita.

-¿Algo de beber, Yoru? –le preguntó Kurama desde la cocina, elevando la voz.

-Si tienes agua...

-Sí, claro. –contestó el pelirrojo.

Yoru miró a su alrededor.

-¿No están tus padres? –preguntó.

Kurama se acercó hasta él, trayendo un vaso de agua para cada uno, y negó con la cabeza.

-No hay nadie.

-Oh... –soltó Yoru mientras el pelirrojo se inclinaba a su lado con una sonrisa.

~*~

Yusuke se sentó frente a Genkai, dejando la puerta abierta a sus espaldas para que el fresco aire que recorría el Templo le alcanzara.

-Bueno... ¿hay algo de nuevo? –pidió el detective.

-¿Dónde está Kuwabara?

-Ah... –Yusuke se dio la vuelta y señaló con su pulgar afuera- Me ha dicho que quiere ir a ver a Yukina... que ya le explicaré lo que me cuente usted ahora luego, jeje. Está algo obsesionado con la pobre chica.

Genkai sonrió.

-Que las cosas le vayan mal a Kurama no significa que él también tenga que amargarse. Déjale en paz Yusuke y no seas idiota.

-Vieja estúpida... –murmuró bajito, asegurándose de que Genkai no le oía.

-¡Hola chicos!

Yusuke y Genkai dirigieron la mirada hacia la puerta, para ver entrar a una enérgica Botan.

-¡Koenma me manda para ver si habéis descubierto algo nuevo!

-¡Genkai me lo iba a explicar ahora! –dijo el detective con malhumor a causa de la interrupción de la chica.

-¡Vale! ¡Pues entonces me siento y la escucho! –anunció chillando alegremente y sentándose al lado de Yusuke, haciendo así que Genkai tuviera a los dos sonrientes chicos frente a ella, esperando oírla.

-¡Oh! ¡Antes de que se me olvide! ¿Cómo está Kurama? –preguntó Botan, acercando su rostro al de Yusuke.

-Pues... no muy bien. Se siente debilitado. Hoy no ha ido al instituto, así que para que Kurama falte a las clases, imagínate como debe de estar. –explicó Yusuke, dejando escapar un suspiro cuando hubo terminado.- ¡Oh! Ahora que me acuerdo de que está en su casa... tenía que devolverle un disco de música que me prestó... ¡Bueno! Puede esperar, jeje.

-Lo otro no nos interesa Yusuke. Lo mejor para él sería que todo esto acabara. 

-¡¡Pues sí!! De modo que... ¿nos va a contar algún día lo que ha averiguado?

-Que sí Yusuke, tranquilo. Empezaré cuando me dejéis, y os aconsejo que sea pronto porqué las cosas no están precisamente bien.

-¡Venga! Cuente.

-He estado investigando mucho... y ya sé que es lo que le pasa a Kurama.

-¿Y? ¿Qué es, qué?

-Es una antigua maldición... sólo se puede aplicar a las reencarnaciones como es el caso de Kurama. Por eso son muy poco comunes y desconocidas.

-Y... ¿en qué consiste? –preguntó Yusuke, su ceño fruncido.

-Básicamente en separar las dos almas.

-¿Pero para qué sirve?

-Para nada, la verdad. La ventaja que tiene el que la hace entonces es, que una de las dos partes queda debilitada...

-Shuichi.

-Exacto.

-¿Y qué pasaría con Youko si Shuichi muriera eh? ¿Eh? –dijo Botan elevando su voz, preocupada.

-Las dos partes están vinculadas... a la práctica se han separado. Pero siguen siendo un mismo ser.

-¡¿Qué?! –Yusuke se alzó de golpe, mientras Botan alzaba las cejas y les miraba a los dos, confusa.

-¡Ei! ¡¡Que yo no entiendo lo que pasa!! ¿Qué habéis dicho?

Genkai suspiró.

-En otras palabras... si muere uno de los dos... el otro también lo hará.

~*~

-Ah, ¿entonces hay que hacer los cinco ejercicios en el mismo apartado? –preguntó Kurama.

-Eso. Ha dicho el profesor que aunque estén en páginas diferentes lo hagamos como un mismo tema... err... lo siento, me explico fatal. –dijo riendo.

-No, no, tranquilo Yoru, ya te he entendido. –le contestó devolviéndole la sonrisa.

Kurama envolvió el bolígrafo con sus dedos y trazó sobre un papel lo que Yoru le dictaba, mechones de su pelo iluminados por la radiante luz que se colaba por la ventana, colocada al lado del pelirrojo.

Cuando hubo terminado apoyó su espalda completamente contra el sofá.

-¿Te pasa algo? –pidió el pelirrojo con preocupación- Te veo... raro.

-No, no, estoy bien. Sólo algo cansado, hoy ha sido un día bastante duro...

-¿Ha pasado algo en el instituto?

-Jeje, lo de siempre... esos dos chicos de la clase se han metido con Yanagizawa...

-¿Por qué? –dijo Kurama, algo molesto.

-Dicen que es feo.

-Pero por eso no tienen que meterse con él...–comentó el pelirrojo, moviendo su cabeza indignado.

El otro chico asintió para si mismo y suspiró con algo de brusquedad, tomando para si mismo una decisión. Yoru aclaró su garganta, y dejando caer sus párpados, tomó a Kurama de la muñeca para que apartara su espalda del sofá, haciendo que quedaran a la misma altura.

-¿Qué pasa?

-Nada, es que así te veo mientras hablamos. –le contestó con una sonrisa extraña. Una sonrisa demasiado extraña para el gusto de Kurama.

Aún así el pelirrojo asintió, sus labios curvados en amabilidad.

-Shuichi...

-Dime.

-¿Estás saliendo con alguien ahora?

Kurama lanzó sus ojos hacia el techo, reflexionando.

-Más o menos. –contestó, algo asustado.

-Es una persona atractiva. –no era una pregunta.

-Pues... sí, mucho.

Yoru cruzó los brazos y asintió para si mismo, como si estuviera recogiendo información para llegar hasta algo. Y entre sus ojos se podía distinguir una pista de aquel brillo obsesivo que había tomado aquel día, Kurama temiendo a que otro loco frenesí le tomara de nuevo.

-¿Estás bien Yoru?

-Yo sí... y seguro que tú también con aquel chico tan atractivo. –le dijo con una sonrisa, aunque se notó mucho, muchísimo que era forzada.

Kurama frunció el ceño, y en el instante en que su expresión abandonó la amabilidad, las facciones de Yoru se tensaron, formando un conjunto de furiosos rasgos, todos dirigidos hacia Kurama.

-Yo no te he dicho que fuera un chico...  –contestó, sus cejas aún unidas. Se apartó un poco.

-Hay cosas que no hace falta decirlas...

El pelirrojo tan solo le miro, algo de temor preocupado en sus ojos, que revisaban la sonrisa que Yoru traía puesta. Demasiado falsa. Demasiado maníaca.

-Siempre te ha gustado la gente atractiva... ¿verdad?

Kurama se dispuso a preguntarle de una vez que era lo que le ocurría. Pero no pudo contestar, ni siquiera moverse, pues Yoru había sellado los labios en los suyos.

~*~

-Tenemos que darnos prisa en encontrar a Tsukai y saber que es lo que pretende entonces... –comentó Yusuke.

Botan asintió.

-Ahora que mencionas a Tsukai... –empezó Genkai- También he descubierto mucho sobre él.

-¿Cómo qué?

-Resulta que en los últimos años ha estado aprendiendo muchas técnicas nuevas... muchas que cuando conocía a Kurama aún no sabía.

-Cuéntenos alguna de esas técnicas.

-Pues... la que le podría resultar más útil es la más reciente. De hecho, todas las otras parecen ser un entrenamiento para llegar hasta aquella.

-¿Cuál es? –preguntó Yusuke.

-Puede tomar la apariencia humana...

-¡¿Humana?!

-¡Sí Botan! –Genkai se aclaró la garganta- Y la verdad es que últimamente la ha estado utilizando bastante... tengo el nombre de la persona que ha inventado. Porqué no es que tome el cuerpo de nadie, si no que crea un nuevo ser. Pues sé como se llama... pero no tengo ni idea de quien es.

-¿Y como se llama? –pidió Yusuke con impaciencia.

-Yoru Seishin.

~*TBC*~

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Notas de la autora: Jejeee :P, pues ya se sabe más de Tsukai y Yoru, ¿no? XDD. Sinceramente no sé cuando tendré el siguiente capítulo, pero intentaré que sea dentro de una semana más o menos como estoy haciendo hasta ahora ^_^. Uh, y en lo de “Parejas” a arriba, no he puesto el OC/Kurama porqué perdía parte de la gracia XD. Hoy Darky (Dark Raxiel XDD) no está entre nosotros U_U, su ordenador finalmente murió XD.

Reviews!

Yukii: Sorpresa, se llama sorpresa XD (y no hacerse propaganda). Sí que son monos sí ^.^, y ahora diría que ya sabes más aún de Tsukai, je. Claro, lógico... lo que me pregunto es... ¿no le duele la espalda? Ç_Ç ¡Que le pida a Kurama que le deje entrar a dormir, aceptará encantado! XD ¡Asias Yukii ^o^!

Eli-chan1: Jeje, me alegro, y qué tal está tu corazón ahora? XDD. Bueno, Hiei ya ha notado algo así que ya es un paso, XDD. Muchas gracias por tu review ^_^.

Baalberi: Wola! Me alegro de verte de nuevo ^_^. Muchas gracias por las palabras, me animas mucho ^_^, y verás... el otro día me leí un review que me dejaste hace muuuuucho tiempo (yo siempre tarde U_U), en que me decías algo acerca de un fic en que el Reikai Tantei viviera en un piso, y la verdad es que ya lo tenía pensado des de hacía tiempo ^_^ (ais... siento ‘responderte’ tan tarde ¬¬).

Vanne: ¿Sabes qué te digo? Que Vanne y sus webs son hermosas ^_^, más para la colección de hermosuras! XDD. Cuando pueda ya iré a bajarme aquello, a ver que tal (curiosidad, básicamente XD). ¡Gracias por el review, suerte con lo de la música de la página XD! OH, eso de las segundas partes significa que no puedo hacer una secuela?? XDD.

Misao_chan: Eis ^_^, si es que el jaganshi ya es mono cuando quiere, jeje ^.^, y me alegra que te fijaras en el detalle ese ^^U! Gracias por el review, espero que también te gustara este capítulo.

Rakime-vh: Bien, habrá que esperar un poco para saber lo de Tsukai y Kurama ;P, y  yo también adoro esas escenas en los fics ^.^, es que sólo hablando ya se les ve que ahí hay algo... XDD. ¡Gracias por el review, a ver si tengo tiempo de hacer aquello que te dije ^O^!

Alex Minamino: Hi, muchas gracias ^^’. Aún falta un poquito para que se termine el fic, jeje, esero que puedas aguantar XDD. ¡Thank you por el review ^O^!

Bueno, pues hoy no tengo mucho que decir... ¡hasta el siguiente capítulo!