"El sabor de la Navidad"    
Por Sanasa   siguiente »
Resumen: Hiei descubrirá que las Navidades en el mundo humano pueden ser más divertidas de lo que creía, mientras que Kurama deberá decidir a quien ama.

 

 

Parejas: Kurama/Yukina, Hiei/Kurama

Warnings: Este fic contiene yaoi, así que si no os gusta el género...

Disclaimer: No me pertenecen ni los personajes ni... ya os lo sabéis ¿no? ^_^

Empezará des de Kurama’s POV, pero cuando veáis la señal cambiará a Hiei, y así durante el resto del fic...

¡Y ahora a leer ^_^!

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El sabor de la Navidad

Aparté la manga de mi jersey y observé mi reloj: las cinco menos cuarto. Solté un suspiro y hundí las manos en mis bolsillos mientras me maldecía mi mismo por ser tan rematadamente puntual.

Aprovechando la supuesta amistad que había entre Hiei y yo, maravilloso vínculo que nos unía, había invitado a éste a tomar algo en una cafetería ningen. Yo apreciaba muchísimo a el koorime, pero aún así no podía evitar que cierta inquietud me embargara.

¿Qué tenía de extraño que dos amigos salieran juntos? Nada en principio... nada mientras uno de esos dos amigos no fuera Hiei.

Siempre tan taciturno, arrogante, con esas miradas suyas capaces de helar la sangre. Esa desmesurada suspicacia que sus experiencias vividas le habían impuesto, y su expresión, trazada con odio profundo. No eran pocos los que temían al koorime, a su ferocidad, a esa sed de lucha insaciable, a esos ojos que sugerían agudeza, que te vigilaban en cada uno de tus movimientos... realmente Hiei les daba razones para que le temieran... quizá hasta era su intención... En tal caso, no creo que ninguno de esos se imaginaran a Hiei yendo a tomar algo con un amigo suyo... ¡ni yo mismo me lo imaginaba de esa forma!

Y ahí estaba yo, esperando en medio de las calles vestidas de blanco porque había sido demasiado puntual en mi cita con Hiei.

Otro suspiro. Si al menos ese molesto frío no se colara por mis ropas hasta llegar a la piel, el fin de la espera no sería tan anhelado. Mi ojos, vencidos por el aburrimiento, se posaron sobre los adornos navideños que llenaban la calle. Hacía una semana que el cielo había decidido desprenderse de su pálido llanto y la Navidad había anunciado su llegada. Pero aún dadas las circunstancias, el espíritu navideño no me había rozado en absoluto... quizá porque tenía otras preocupaciones en que centrarme... pero esa misma tarde les pondría fin... aunque mi salud pudiera salir perjudicada.

-Kurama.

Una grave vocecita detrás de mi, me obligó a girarme para encontrarme a Hiei con su habitual e inexpresiva... esto... expresión.

-¡Hola! Gracias por venir.

Media hora más tarde nos encontrábamos sentados en el mencionado café, Hiei malhumorado y yo intentando poner fin al incómodo silencio que se había interpuesto entre nosotros.

-¿Qué querías?

-Esto... en realidad... hay algo que quiero.... esto... confesarte.

-Di.

-Pues... –pasé una mano por mi pelo mientras buscaba por algún lado las palabras adecuadas- Verás... resulta que...

Como si en ella hubiera la respuesta, me adueñé de la carta de postres mientras la repasaba con los ojos... ni yo mismo sabiendo si lo hacía por desesperación o con la esperanza de que ésta me diera alguna idea aprovechable.

-Esto... pues... resulta que...

-¡¡Escúpelo de una vez Kurama!!

-¡¡¡Estoy enamorado de Yukina!!!

Silencio....

Silencio que no terminaba...

Ese silencio empezaba a ser molesto...

Ese silencio era muy molesto...

¡¡Mierda de silencio!!

-¿Di algo no? ¡Ou... mejor no...

Hiei sólo frunció el ceño y clavó sus ojos en mi, asaltándome una desagradable sensación parecida a estacas clavándose en mi pecho.

-Esto... ¿¿no tienes nada que decir??

-¿Que quieres que diga? “Buena suerte Kurama” o “¿Crees que tienes alguna posibilidad?” o “¡Felicidades! ¡Acabas de conocer al desconocido amor!”

-Claro que no, ¡si quisiera eso no te lo hubiera explicado a ti!

-¿Entonces porque me lo cuentas a mi?

-Bueno... tú eres su hermano...

-¿Y que quieres que haga? ¿¿De cupido??

-¡No! Tan sólo quería tu...

-¿Mi que?

- ... consentimiento...

-¡Oh! ¡Que bien! “Hiei, te pido permiso para meterme en la cama con tu hermana”, ¿no es eso?

-¡No es eso! Tú eres mi amigo, y antes de decirle nada a ella prefiero que tu lo sepas... porque conozco ese sentido de la protección que tienes sobre Yukina.

-Bueno... tu reacción da muestra de lo estúpido que eres.

-¿? –una pausa- Me he perdido.

-Déjalo... la estupidez te supera –un suspiro- Bien... ¿que es lo que quieres oír?

-Lo sabes perfectamente.

-Pues creo que... vas a quedarte con las ganas. Adiós.

Y con eso se levantó y me dejo en la cafetería, solo con la cara de idiota que me había secuestrado y una cuenta sin pagar.

~*~*~*~*

¡Mierda!

Di una patada a ese estúpido árbol que tenía en frente mientras mi mente sólo era capaz de procesar otro...

¡¡Mierda!!

Mis pasos me habían guiado hasta un parque ningen, lleno de niños y árboles que pedían a gritos ser atendidos por unas cuantas de mis patadas. O al menos a mi me pareció oír los gritos ... aunque... las voces dentro de mi cabeza se confundían. No hubiera sido capaz de asegurar si los gritos que oí provenían de la naturaleza o de mi subconsciente, que creaba maldiciones dirigidas a cierto pelirrojo sin mi permiso.

Je... permiso...¿en que pensaba el kitsune cuando me dijo eso?

Susurros a mi alrededor me estorbaron en mi tarea. Me giré para contemplar como todos esos asquerosos niños y sus respectivas madres me miraban con una mezcla miedo- risa... me hizo gracia el hecho de que no parecían saber si reírse de mi o temerme y mejor ocupar su atención intentando disimular que era el protagonista de muchas miradas. En vez de sacarlos de su incertidumbre, tan solo les dediqué una sonrisa sarcástica y me marché.

Las nubes empezaron a rugir, amenazantes, anunciando que nada teníamos que hacer contra su decisión.

Acto seguido, ese polvo blanco trazó su recorrido por mi nariz, causándome el estremecimiento.

Yukina... tenía que ser Yukina... sólo ella podía ser...¡¡Jodido Kurama!!

Intentando mantener mi serenidad a flote, pensé en el posible paradero de mi hermana. Al igual que yo, no tenía un hogar fijo, y eso la convertía en un difícil objetivo a la hora de encontrarla... Probablemente estaba en el Templo de Genkai, siempre pasaba sus ratos libres allí... además... era imposible que estuviera en casa de Kurama... ¿no?

~*~*~*~*

Si media hora antes, alguien me hubiera dicho que ahora estaría aquí, en casa, tirado en la cama yo solo, le hubiera preguntado si su coeficiente intelectual era el correcto. Realmente, ni yo mismo esperaba que mi cita con Hiei fuera tan... corta.

Seré estúpido... Tan solo este pensamiento podía fluir dentro de mi.

¿Quién me mandaba contárselo? Soy un idiota... Ahora que con más detenimiento pensaba en ello, más absurdo clasificaba el hecho de haberle confesado tal cosa a Hiei. Si alguien tenía que saber mis sentimientos no era precisamente el jaganshi...

¿¿Por qué he tenido que contárselo a ÉL??

Me di un leve golpecito en la frente. Tumbé mi cabeza, y mechones de mi melena rojiza quedaron desperdigados por la almohada. Cerré los ojos e intenté aclarar esa sensación confusa que se había hecho lugar en mi corazón. Era como... ¿preocupación? ¿docilidad? ¿ansiedad? Si... ansia... sólo ansia podía sentir des de hacía tiempo.

Al principio sólo notaba como mis ojos me desobedecían a veces y acaban posándose sobre Yukina, recibiendo así, una devastadora tormenta de sentimientos embriagadores. Luego, el inminente deseo de proteger esa inocencia, esa vulnerabilidad, esa sonrisa suya. Ese pelo resaltando la palidez de su rostro, y esos ojos... esos preciosos y enormes ojos rojos, que parecían ahogarme cada vez que los miraba... y yo me hundía gustosamente en ellos. Y finalmente... el ansia... el ansia de quererla abrazar, quererla consolar, quererla besar, quererla poseer... el ansia de quererla.

Y al parecer... esa necesidad se había acomodado en mi interior.

Debía contárselo. Debía contárselo a Yukina. Cogí el abrigó y salí con urgencia a la calle, dirigiendo mis pasos hacía el templo de Genkai.

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Notas de la autora: ¡Hola! En primer lugar... ¡Feliz Navidad a todo el mundo XD!

Ya sé que la pareja Kurama/Yukina no es muy corriente pero... a mi me gusta...

Si os estáis preguntando donde está el yaoi... más adelante... (aunque no tardará mucho ^^)

Bueno, espero que os haya gustado ^_^

Para cualquier cosa black_youko@hotmail.com