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HOLIDAYS
El pelirrojo sonrió. Le gustaba esa parte de Hiei. A pesar de que se mostraba frío e indiferente con todos, podía llegar a ser una persona realmente amable si uno lo conocía bien.
- Hiei...
- ¿Hn?
- Te quiero.
- Yo... ¿¡QUÉ!?
Cuarto Capítulo: Buscando una Razón
- Lo que escuchaste.
- ¿A qué te refieres...?- las mejillas del koorime adquirieron un suave tono rosa.
- ¿Acaso... no puedo?
- ¡Sí! Es decir... ¡no!... ¡no lo sé!
- ... Decídete- dijo el pelirrojo con una sonrisa.
- ¿Qué mierda quieres que te diga?- el pequeño Youkai estaba empezando a perder la paciencia.
- Sólo... quiero saber lo que TÚ piensas.
- Yo...
¿Qué podía hacer? Kurama quería una respuesta... y no iba a parar hasta conseguirla. Pero... ¿qué podía decirle? ... Sí, zorro, ¡claro que puedes quererme! ¡Es más...! Yo también te quiero, ¿lo sabías? Hn. Jamás lo diría. Nunca antes había tenido que decirle “Te quiero” a nadie, y tampoco lo haría ahora.... ¡eran amigos! ¿Acaso eso no le bastaba al Zorro? No iba a exponerse a que se burlaran de él... aunque estaba seguro de que el Kitsune no lo haría... pero ese no era el punto, no podía arriesgar su orgullo de esa manera.
- ¿Sí...?
- No te quiero, Zorro- dijo en un susurro.
Kurama’s POV
El pelirrojo sintió como si alguien le hubiera clavado algo en el pecho. ¿Acaso Hiei...? No, eso no podía ser verdad... Después de todo lo que habían pasado juntos... ¿cómo era posible que ni siquiera pudiera decirle lo que sentía? Era su compañero, su amigo y a veces su confidente... podía decirle cualquier cosa y estaría seguro que lo ayudaría a salir adelante... pero estaba allí... sintiendo una profunda tristeza... ¿por qué? ¿Desde cuándo Hiei estaba tan dentro de su corazón? Es decir, sólo era su compañero, su amigo... ¿por qué tendría que importarle si lo quería o no?
Sintió otra punzada. Una lágrima corría por su mejilla. ¿Por qué él...?
Hiei’s POV
- ¿Kurama...?
El Zorro estaba... ¿llorando...? Hiei sintió como si hubiera hecho algo malo. Un sentimiento de culpa lo invadió por completo... estaba mintiendo... no a Yusuke, no al deforme... no a Yukina... sino a Kurama... ¿por qué? No había motivo para no decirle la verdad... Acaso... su orgullo, ¿acaso su orgullo le impedía decirle la verdad? No. No cuando el mismo Zorro ya había perdido el suyo derramando lágrimas frente a él.
- Yo...
- Lo siento, Hiei. Fue mi culpa. No debí decirte eso, es decir, no estás obligado a quererme, ¿verdad? Tan sólo...
- Te quiero...- dijo el koorime en un susurro, adquiriendo nuevamente ese tono rosado en sus mejillas.
- ¿Qué...?
- No me hagas repetirlo, Kitsune.
Kurama’s POV
El pelirrojo no supo cómo ni por qué tuvo el impulso de abrazar al pequeño demonio de fuego. Tampoco supo desde cuando tenía esa clase de sentimientos por Hiei. Pero, de lo que estaba seguro, era que no podía dejar pasar esa oportunidad, no cuando éstas se presentaban sólo una vez en la vida.
Y lo hizo. Se encontró abrazando al koorime con todas sus fuerzas... no quería dejarlo ir, no cuando había renunciado a todo por tenerlo entre sus brazos, no cuando se sentía tan bien con él...
Hiei’s POV
El Kitsune lo estaba... ¿abrazando? Sintió como el pelirrojo acariciaba su cabello y le susurraba suavemente en el oído que lo sentía, que por su culpa estaban en esa situación... No, Zorro... No es tu culpa, es la mía por no saber cómo expresar lo que siento, por no tener el valor de decírtelo, por tener miedo de lo que pueda suceder...
Colocó sus brazos alrededor del cuello de Kurama y escondió su rostro entre los mechones de cabello rojizo que caían hacia delante. Sintió el suave olor a rosas que tenía el cabello del Kitsune. Tal vez podría quedarse así un poco más, disfrutando del dulce aroma del zorro, de su calidez, de sus brillantes ojos esmeralda, de la hermosa sonrisa que se estaba formando en los labios del pelirrojo... ¿¡QUÉ DIABLOS ESTABA PENSANDO!?
Se separó. No quería tener esa clase de pensamientos. No quería ser vulnerable ante nada... ni nadie. Tan sólo... quería sentir que alguien lo quería, que alguien se preocupaba por él, que alguien lo... ¿amaba? No. Nadie querría tener como compañero al Niño Prohibido... siempre había sido de esa forma... y no cambiaría... nunca.
Kurama’s POV
El pelirrojo se dio cuenta de que su compañero estaba incómodo con la situación. Era de esperarse... es decir, el Koorime nunca le había confiado sus sentimientos a nadie... al ser el Niño Prohibido, nunca recibió muestras de cariño o afecto. Sólo obtuvo rechazo y odio, los que hicieron que el pequeño demonio de fuego vagara solo por el Makai, sin un hogar o una familia en quien confiar.
Al sentir que el Koorime se soltaba, lo dejo ir. No quería retenerlo, ni obligarlo a hacer cosas que él no quería. Tal vez, sólo tal vez, él podría hacer que el corazón del pequeño Youkai se abriera... Mientras tanto, no haría nada por apurarlo. No podía darse el lujo de perder lo que había ganado. La confianza que tenían el uno al otro, era algo que había conseguido con el paso del tiempo. Pero esa confianza, quiéralo o no, podía irse mucho más rápido de lo había tardado en conseguirla.
- Lo siento...
- ¿Por qué te disculpas?
- Por que te he hecho decir cosas de las que no querías hablar.
- Hn. Baka. Yo soy el que debería disculparse...
- ¿Y eso por qué?- el pelirrojo lo miró con curiosidad.
- Porque... por mi culpa tú estabas...- Hiei no terminó la frase.
- ¿Llorando...?
- Sí...
El Kitsune sonrió. Sabía que muy en el fondo, Hiei estaba preocupado por él. Pero no iba a admitirlo, su orgullo no se lo permitía.
- No te preocupes por eso- dijo, colocando una mano en el hombro del Youkai- No es tu culpa.
Hiei miró hacia otro lado y emitió un pequeño “Hn”. La mano de Kurama aún seguía en su hombro. Suspiró.
Midori’s POV
Mierda. ¿Hasta cuándo iba a esperar a esos dos? Ya habían pasado más de cuarenta minutos... ¿Qué diablos estaban haciendo...?
Entonces, se dio cuenta. Esos dos... no eran simplemente amigos, ¿verdad? Hn. Así que... ¿amantes? No. No lo parecían. El pequeñito no hacía más que gruñir y el pelirrojo... en fin, el pelirrojo no tenía nada de malo. Viera por donde viera, era totalmente perfecto... esa sonrisa, esos ojos, ese cu... ¿¡Qué diablos estaba pensando!?
Aunque... bueno, no estaba nada mal, ne? Tal vez podría quitárselo a ese Youkai... después de todo, ni él mismo se daba cuenta de lo que tenía frente a sus ojos.
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Entraron en el ascensor. Cuando las puertas se cerraron... se dieron cuenta que no estaban solos.
- ¿Qué hay, preciosa?
Oh, mierda. Ese estúpido de nuevo. Hn. Si se atrevía a ignorarlo de nuevo... no viviría para contarlo, pensó el koorime.
Kurama no supo cómo reaccionar. No se había dado cuenta que el rubio estaba en el ascensor. Niwa-kun había escondido su presencia, ¿por qué?
El rubio se acercó lentamente hacia el pelirrojo. Kurama retrocedió. Mala idea. Estaban en un ascensor... no habían muchas opciones. Suspiró. Esta vez tendría que decirle la verdad.
Niwa’s POV
El rubio cogió el mentón de Kurama y lo levantó. Quería tener una mejor visión de su presa. Kami-sama... era hermosa, ¿cómo una belleza así podía ser humana?
Notó que la pelirroja lo miraba directamente, tal vez preguntándose que iba a hacer. Je. No te preocupes, preciosa, pronto lo sabrás.
Kurama’s POV
No quería seguir con ese juego... se estaba poniendo peligroso. Si Niwa-kun lo besaba... tendría muchos problemas con cierto demonio de fuego...
Se agacho rápidamente y se soltó de la mano del rubio, quien lo miró perplejo.
- Gomen, Niwa-kun... Pero no soy lo que tú piensas...
- ¿Eh...?
Hiei lo miró curioso... ¿acaso el Zorro le diría la verdad? Hn. Esto se estaba volviendo interesante.
- Niwa-kun... yo no soy una mujer.
- Ja ja ja ja... Sí, claro...
Suspiró. El rubio le estaba poniendo las cosas difíciles. Bueno, también quedaba el plan B...
Se subió lentamente la camiseta. Sintió la mirada de Hiei. Je. Mataría dos pájaros de un tiro.
Niwa’s POV
Acaso... ¿acaso no era una mujer realmente? Era imposible. ¿Cómo un hombre podría ser tan...? No. Le estaba gastando una broma... eso era.
La camiseta estaba en el suelo. Levantó la mirada... ¿¡QUÉÉÉÉÉ!?
Hiei’s POV
Ja. Estúpido, ¿cómo podía haber pensado que el Kitsune era una mujer? Él nunca lo habría confundido. Aunque... ahora que lo pensaba... cuando lo conoció, el pelirrojo tenía el cabello corto... Si lo hubiera conocido un año después... ¿lo habría confundido también?
Hn. Sólo bastaba con ver la ropa que llevaba. El uniforme de las ningen siempre era una falda y una blusa... En cambio, los hombres usaban pantalón y camisa manga larga... Kurama era hombre... no había duda de eso.
Niwa’s POV
Eso estaba mal... MUY mal... esa persona... no era una mujer... ¡era un ÉL! Maldición... ¿cómo es que no se dio cuenta antes? Ahhh... su cabeza le daba vueltas... lo estaba pensando demasiado... sólo tendría que disculparse y salir del ascensor en el siguiente piso.
- Yo... er... lo siento...
- No te preocupes, ya te estoy acostumbrado- dijo el pelirrojo con una sonrisa.
Oh... Kami... era demasiado lindo como para ser hombre... ¿Qué diablos...? No. No se había enamorado de ese tipo... ¿o sí? ¡Maldita sea!
Kurama’s POV
Se colocó su camiseta de nuevo. El rubio parecía estar en otro mundo. Sonrió. Al parecer la verdad le había chocado bastante. Se mordió el dedo, suprimiendo una risita. No quería hacerlo sentir mal después de todo. Él no tenía la culpa de haberlo confundido con una mujer... el Zorro había dejado que el juego se extendiera demasiado.
Miró al koorime. Tenía una sonrisa de superioridad en su rostro. Oh, Hiei... nunca cambias, pensó.
Las puertas del ascensor se abrieron y el rubio salió lo más rápido que pudo. Esta vez el pelirrojo no pudo aguantarse y empezó a reír. Colocó una mano en su boca, evitando que la risa fuera escuchada por el pobre rubio que acababa de salir del ascensor.
Las puertas del ascensor se cerraron. No tardarían mucho en llegar al primer nivel.