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HOLIDAYS
Sexto Capítulo: Buscando Comida
- Bien, muchachos, mi trabajo como guía terminó- dijo una sonriente Midori- Ahora es su turno de mostrarme lo que saben hacer.
Hiei y Kurama se miraron entre sí. Sabían que ese pequeño paseo sólo era el comienzo de todo. Tendrían que trabajar en ese lugar de ahora en adelante. Tal vez no sea tan malo después de todo, pensaron.
- Como sabrán, sólo quedan dos vacantes en el Hotel: una como recepcionista; es decir, trabajará conmigo, y otra, como personal de servicio.
Hiei’s POV
Mierda. Tendría que elegir entre estar con esa estúpida de orejas de gato o limpiar cuartos sucios y encontrarse con el imbécil de Niwa... Jamás.
Por otro lado, si dejaba que el Kitsune estuviera cerca del rubio... éste pensaría que era un simple ningen y que podía hacer lo que quisiera con el pelirrojo, ya sea que Kurama sea hombre o mujer... en el Makai no habían reglas que impidieran relaciones entre demonios del mismo género. El Zorro era demasiado atractivo para su bien... pero era lo suficientemente fuerte como para arreglar sus problemas por sí solo.
El Kitsune pareció adivinar sus pensamientos, le dirigió una sonrisa y negó con la cabeza.
- Hiei, trabajaré con Midori en la recepción, ¿está bien?- dijo el pelirrojo en un susurro.
- Hn.
Kurama’s POV
Trabajara donde trabajara estaba seguro que el Koorime se pondría celoso, pero por lo menos no tendría que lidiar con el rubio, ya le había ocasionado suficientes problemas.
- Midori, será un placer trabajar contigo- Kurama sabía que esto era lo mejor, desde la recepción podría encontrar a Hiei más rápidamente, cuando estaban buscando al Jefe, pudo notar una o dos cámaras de video que los vigilaban por los pasillos... afortunadamente, no había ninguna en el ascensor.
- Hn. Supongo que ser personal de servicio no será tan malo.
- ¡Muy bien! Será grandioso trabajar contigo, Minamino- dijo la muchacha sonriendo- Hiei, tu superior te estará esperando en la habitación de al lado- señaló un cuarto donde decía “Limpieza”- See ya! (Nos vemos!).
Por lo menos no estarían tan lejos, pensó el Zorro. Podría verlo cuando quisiera.
Hiei caminó lentamente hacia la habitación, parecía que los cuartos del primer nivel no cambiaban de lugar como los demás. Abrió la puerta y dirigiéndole una última mirada al Kitsune, entró.
El pelirrojo sintió un pequeño vacío. Estar tan cerca, pero a la vez tan lejos.
- Ejem- Midori lo sacó de sus pensamientos- es hora de ponernos a trabajar.
- Claro, cuando quieras.
La muchacha le mostró al Zorro las diferentes tareas que tenía que cumplir. Al trabajar de recepcionista, la mayor parte del tiempo tenía que estar sentado en una silla respondiendo llamadas telefónicas y atendiendo a los clientes que llegaban de diferentes partes del Makai. Midori estuvo con él todo el tiempo, enseñándole lo que tenía que hacer. Según la muchacha, en poco tiempo estaría listo para trabajar solo, mientras ella se dedicaba a mostrar las instalaciones a los demás turistas. Kurama se preguntaba, cómo le estaría yendo al pequeño demonio de fuego.
Hiei’s POV
La habitación olía a tabaco. Al frente, un hombre de cabello negro azabache estaba despaldas mirando hacia la ventana abierta. Cuando Hiei cerró la puerta, el hombre dio medio vuelta y lo miró de pies a cabeza, posando su vista en la venda que llevaba en la frente. Hizo un movimiento con la mano y el Koorime vio su cinta caer al suelo, dejando su Jagan descubierto.
- La operación debió haber sido dolorosa...
El sujeto tenía ojos verdes, iguales a los de... ¡No! ¿Por qué todo le recordaba al Kitsune? Tenía que sacarlo de su mente... de una vez por todas.
- Así que... ¿cuál es tu nombre?
- Hiei...
- ¿Hiei? ¿El Segundo de Mukuro...?
- Supongo.
- Así que vienes desde muy lejos...- el sujeto no le quitaba el ojo de encima y el Koorime empezaba fastidiarse.
- Midori me dijo que tenía que venir aquí, así que...
- ¡Oh, por supuesto! ... ¿No me digas que piensas trabajar aquí?- dijo con sorpresa.
- Por algo vine, ¿no?
- Sí, bueno... pero yo pensé que...
- Hn. ¿Qué se supone que tengo que hacer?
- Eh... tu trabajo consiste en limpiar las habitaciones del octavo al décimo piso... Aunque, por ser un alguien como tú, no creo que quieras...
- Hn. Lo haré. Después de todo, no tengo nada mejor que hacer.
El hombre lo miró sorprendido. No podía creer que el Segundo de Mukuro quisiera trabajar... y MENOS, en un Hotel.
- Oh, está bien. Te daré tus cosas, dame un segundo- el hombre se dirigió hacia su escritorio y sacó una bolsa de papel- Toma. Aquí encontrarás todo lo que necesitas: las llaves de tu cuarto, las del almacén (que está en el cuarto del al lado) y tu uniforme. No olvides limpiar cada una de las habitaciones todos los días y reponer el jabón y el shampoo cuando se acaben. Las toallas tienen que ser retiradas cuando el huésped decida dejar el Hotel... mmm... creo que no me estoy olvidando de nada. Si tienes alguna pregunta, no dudes en venir a mi oficina, ¿está bien?
El Koorime lo miró confundido... tendría que hacer demasiadas cosas... esta vez no tendría al Zorro para decirle qué hacer... no duraría mucho en ese lugar.
- Er... aún no me ha dicho su nombre.
- ¡Oh, cierto! Sabía que me estaba olvidando de algo... Mi nombre es Kumo, mucho gusto- dijo sonriente, su cabello ondeándose con el viento.
Hiei estrechó su mano, por lo menos su superior no era tan irritante como su Jefe... Poco a poco estaba empezando a acostumbrarse a ese extraño lugar.
Kurama’s POV
- Nyaa... Minamino, voy a tomar una siesta, encárgate de todo mientras no estoy, ok?- dijo una sonriente pero cansada Midori.
- ¿Eh...?- el pelirrojo la miró confundido. No habían pasado ni dos horas y Midori ya quería descansar- Pero... ¿Qué se supone que haga mientras no estés?
- No te preocupes por eso, cariño. No creo que nadie venga hasta mañana.
- ¿Y por qué no?
- No sé, llámalo intuición. Bye!
Desafortunadamente, Midori estaba en lo correcto. Sólo tuvo que atender dos llamadas en una hora y ya se había hecho tarde. Usualmente almorzaba temprano en el Ningenkai.
- Hey, Zorro, ¿dónde está Midori?
El Koorime lo sacó de sus pensamientos. Había olvidado que Hiei pasaría en cualquier momento para recoger más jabones y champús.
- ¿Eh...? Oh, sí. Ella se fue a descansar.
- ¿Descansar?
- Sip. Como ves, estoy solo aquí- dijo el Kitsune sonriendo.
- Hn.
- Por cierto, Hiei, ¿sabes a qué hora almorzamos?
- ¿Ya tienes hambre?
- Pues... sí. No he comido nada en todo el día.
- Tampoco yo... Ahora que lo dices, escuché a dos chicas decir que a las dos podíamos comer lo que quisiéramos.
- ¿De veras?- Kurama miró su reloj. Faltaban quince minutos. Genial. Sólo tenía que esperar a que regresara Midori y podría irse de ahí.
- Bueno, aún tengo trabajo que hacer. Nos vemos- dijo el Jaganshi desapareciendo.
Kurama sonrió. Vaya a donde vaya, Hiei siempre estaba de negro. A pesar de que le había dicho que se veía sexy... el Koorime no había dudado en ponerse el uniforme (Recordad, el uniforme de Niwa, era completamente negro). En fin, si se sentía cómodo con él... no había nada que reprocharle.
- ¡Minamino! ¡Ya regresé!- la voz de Midori se oía bastante animada. Al parecer el descanso le había hecho bien.
- Me alegro- dijo el pelirrojo sonriendo.
- Oh! ¡Mira la hora Suuichi! ¡Ya son las dos! Es hora de almorzar.
- ¿De veras? No lo sabía...
Midori’s POV
Pobre Minamino. Tenía cara de haber estado muriéndose de hambre. No debí haberme quedado dormida tanto tiempo...
- Nee, Minamino, vamos a comer.
- ¿Eh? Por supuesto. Pero, ¿quién atenderá el teléfono?
- No te preocupes por eso. De dos a tres es nuestra hora libre, así que no tenemos que trabajar.
La muchacha lo llevó hasta el comedor. Había gran cantidad de turistas en los alrededores. Algunos de ellos, tomando fotografías. Una niña se acercó tímidamente al pelirrojo.
- Hola, pequeña- dijo Suuichi sonriendo.
- Ho... la...- la niña estaba completamente roja y no dejaba de mirar el suelo.
- ¿Qué sucede?- Minamino la miró confundido.
- Eres... eres... muy... lindo- susurró y salió corriendo.
Me reí ante la cara de desconcierto que puso Minamino. Al parecer, nunca se le había declarado una niña.
- Bueno, entremos antes de que se acabe la comida.
- Sí, claro.
El comedor estaba más lleno que de costumbre. Usualmente los demás llegaban a eso de las dos y media. Me pregunto por qué habrán llegado tan temprano.
Kurama’s POV
A penas entraron se escuchó un murmullo general. Todas las miradas centradas en el pelirrojo. Oh, diablos, no de nuevo, pensó.
Buscó a Hiei con la mirada. No estaba por ningún lado... ¿en dónde se había metido el pequeño Youkai de fuego?
La puerta se abrió nuevamente. Dos personas entraron. Una vestida de azul de pies a cabeza y otra vestida de negro... ¿Hiei?
- ¡Hi, Mi! ¿Qué hay?- dijo la muchacha de azul. Tenía el cabello verde oscuro y ojos grises- Ah… ¡Estoy MUY hambrienta!
- Kaeru! Pensé que estarías...
- Oh... JAJAJAJA...- dijo cortándola- No te preocupes, Mi, más tarde me encargaré de eso.
- Está bien. Pero, no lo olvides...
- No lo haré- dijo la muchacha sonriendo.
Ambas estaban tan concentradas en su conversación que el pelirrojo aprovechó la ocasión para alejarse del lugar. Cogiendo la mano del Koorime, y antes de que lo matara por ello, se escabulló entre la multitud y se dirigió hasta la mesa más apartada.
- Hey, Kitsune! ¡Suéltame!- dijo un muy enojado Hiei.
- Ok- dijo el pelirrojo sonriendo- Sólo quería salir de ese lugar.
- No tenías por qué arrastrarme contigo.
- Hn. Lo hizo más divertido.
- Baka.
Por lo menos ya había logrado evadir las miradas de todas esas chicas. Ahora podía comer tranquilo.
- Zorro. Tengo hambre.
- Yo también- dijo suspirando- pero no creo que podamos llegar hasta la comida sin morir aplastados.
- ... - Hiei miró la multitud de personas aplastándose entré sí, todo por conseguir algo que comer- Ok, Zorro. Alguien tiene que ir... y ese no seré yo.
- Hn. ¿Crees que yo lo haré?
- Sólo hay una forma de saberlo.
- ¿Cuál?
- Piedra, papel o tijera, Kitsune.
- Je. Tú lo pediste. Pero, NO está permitido usar el Jagan.
- Eso no es...
- Justo para mí- dijo el pelirrojo sonriendo.
- Hn.
- ¿Listo?
- ¡Piedra papel o tijeras!
Hiei’s POV
Mierda. ¿Por qué había tenido que jugar ese estúpido juego con Kurama? Ahora tenía que ir por la comida de ambos.